México, el laboratorio de IA y banca digital más grande de América Latina: Pragma

Pragma, con 30 años de trayectoria en América Latina, se define como un habilitador consultivo.

México se ha posicionado como un mercado estratégico para probar innovaciones en banca digital y comercio electrónico. Sin embargo, el reto actual no reside únicamente en la adopción de herramientas, sino en que las grandes empresas tradicionales logren superar la rigidez de sus estructuras para operar con la agilidad que exige el entorno digital.

En este contexto, Pragma, con 30 años de trayectoria en América Latina, se define como un habilitador consultivo. Su enfoque se centra en entender y atender los problemas de negocio, utilizando la tecnología como un medio para generar un impacto real en el cliente final, particularmente en los sectores de banca y retail, donde busca equilibrar la robustez técnica con la agilidad operativa.

En entrevista para DPL News, Alexander Ramírez, líder de Pragma México, explicó cómo este enfoque se aplica en un mercado clave para la evolución tecnológica de la región. “Para nosotros, México es un mercado muy dinámico; es el motor de la relocalización tecnológica y el más grande en América Latina. Es estratégico por la escala de su transformación digital”, señaló.

Ramírez destacó que el país se ha convertido en el laboratorio perfecto para implementar las metodologías de la firma y observar cómo su sistema de resolución de problemas se adapta a un mercado con altas demandas de escalabilidad, digitalización y analítica avanzada. Asimismo, subrayó la relevancia de integrar arquitecturas de Nube o modelos híbridos entre la infraestructura existente de los grandes bancos y las nuevas soluciones digitales.

“Todo esto que ya probamos e implementamos en otros países lo traemos para escalar y validar si el conocimiento que tenemos funciona. Si sirve en México, sabemos que estamos preparados para el resto del mundo”, puntualizó.

No obstante, el nivel de madurez digital en el país refleja contrastes. “Yo lo veo en dos velocidades: todas las empresas tienen una visión digital y de transformación alta, pero su capacidad de ejecución es media”, explicó el directivo. Factores como el tamaño organizacional, los procesos complejos y la cultura interna limitan el avance. Mientras algunas organizaciones ya operan bajo arquitecturas nativas en la Nube, otras permanecen en transición, enfrentando dudas sobre cómo la Inteligencia Artificial (IA) puede optimizar sus procesos.

Ramírez posiciona a la IA como un eje con doble propósito. Por un lado, la eficiencia operativa permite automatizar tareas como la digitalización de documentos y la atención al cliente. Por otro, actúa como un motor de crecimiento al impulsar una “hiper-personalización que permite saber qué hacer con cada cliente, disparando las tasas de conversión y fidelización”.

De cara al 2026, el directivo anticipa una evolución hacia Agentes de IA capaces de ejecutar tareas complejas, orquestar pedidos y predecir la demanda. “Algunas empresas hoy sólo usan la IA para optimizar el pasado; las que la usen como motor de crecimiento estarán alimentando el futuro”, advirtió.

Destacó que el principal obstáculo en el mercado mexicano sigue siendo confundir la adquisición de herramientas con una verdadera evolución organizacional. “Muchas empresas piensan que comprando soluciones ya están haciendo transformación digital, pero este es, en realidad, un músculo operativo que debe entrenarse y fortalecerse para permitir el movimiento de un punto A a un punto B”, afirmó.

Ramírez recordó que el éxito de estos proyectos depende en un 80% de la cultura y sólo 20% de la tecnología. Entre los errores más comunes que frenan el avance, señaló la tendencia de tratar la transformación como un “Big Bang” (cambios masivos y lentos), trabajar en silos, fallar en la gestión del cambio y descuidar el gobierno de datos.

Concluyó que este proceso va más allá del código, pues requiere una visión compartida y objetivos medibles que alineen a toda la organización: “Transformar no es comprar software; es alinear a la empresa para llegar a su meta siempre entregando valor, ya sea al cliente interno o al usuario final”.