La consultora Dell’Oro Group estima que el mercado de servidores de telecomunicaciones registrará una “sólida” tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) del 19 por ciento en los próximos cinco años, impulsada por el despliegue de virtualización de funciones de red (NFV) y el Edge.
Según el informe más reciente de la consultora, el mercado de servidores de telecomunicaciones alcanzará los 12 mil 500 millones de dólares para 2027 a una tasa de crecimiento compuesta del 19 por ciento, con lo que superará ligeramente el crecimiento estimado general del mercado de centro de datos del 15 por ciento.
Dell’Oro explica que la baja en el pronóstico se debe principalmente a vientos económicos en contra que conducen a la reducción del gasto en infraestructura de red móvil, los desafíos con la adopción de Open RAN y MEC (Multi-access Edge Computing), así como estimaciones “exageradas” respecto al despliegue de servidores para los Sistemas de Soporte Operativo (OSS) y los Sistemas de Soporte Empresarial (BSS).
En el lado positivo, indica que el mercado estará impulsado principalmente por la creciente adopción de la NFV y el creciente impulso de los casos de uso de Edge.
En medio de la adopción de NFV para la reducción de costos de la red, los operadores ahora favorecen el uso de servidores comerciales listos para usar (COTS) sobre equipos especializados, que permiten aplicaciones más amplias mediante la virtualización, según explica el informe.
Por su parte, se estima que el Edge representará el 45 por ciento del total de los ingresos del mercado de servidores hacia 2027, lo que “promete resiliencia, eficiencia y experiencias inmersivas”.
En cuanto al uso de Inteligencia Artificial (IA), se estima que estará presente tanto en el núcleo de la red como en el Edge, ya que podría ser usada para automatizar la toma de decisiones basada en datos sin procesar del tráfico de Internet y asignar recursos de red en tiempo real de forma dinámica.
En el caso del Edge, la IA podría impulsar nuevos casos de uso como visión por computadora, que podrían permitir aplicaciones como la automatización industrial, la conducción autónoma, la seguridad y varios servicios al consumidor.