Con el objetivo de enfrentar las incertidumbres geopolíticas, macroeconómicas y regulatorias, y la elevada competencia en el sector, a finales de noviembre de este año, Telefónica anunció un plan de acción de cinco puntos estratégicos, el cual servirá como punto de partida para la transformación de la compañía española.
José María Álvarez-Pallete, su Chief Executive Officer (CEO), manifestó las siguientes acciones para tal transformación:
· Enfoque en mercados clave (España, Brasil, Reino Unido y Alemania), en los cuales puede ofrecer valor diferenciado a sus clientes para crecer de manera sostenida.
· Spin-off operativo de sus filiales en Hispanoamérica (venta, sacarla a Bolsa o dar entrada a nuevos socios).
· Creación de Telefónica Tech., que le permitirá impulsar negocios B2B en áreas con gran potencial (IoT, Big Data y soluciones Cloud)
· Creación de Telefónica Infra., para apalancar la fortaleza de sus activos en Telxius y desarrollar modelos alternativos de despliegues de infraestructura.
· Redefinición de su modelo operativo que agilice sus procesos y maximice las sinergias entre todas sus filiales.
El punto más relevante de las anteriores medidas es, sin duda, el desgajamiento de sus filiales en América Latina (excepto Brasil). Al respecto, Álvarez-Pallete señaló que las operaciones en la región contribuyeron al crecimiento de Telefónica en el pasado, pero hoy las condiciones de mercado han tenido un impacto en su negocio, reduciendo su contribución en años recientes por varias razones: entorno económico y regulatorio, mayor competencia, así como volatilidad cambiaria.
La filial hispanoamericana concentrará todos los negocios que tiene Telefónica en el continente (México, Colombia, Venezuela, Ecuador, Uruguay, Chile, Argentina y Perú). El destino de esta filial está por definir. Dentro de las posibles opciones se encuentran socios externos, alianzas para compartir redes e, incluso, no se descarta la venta o la salida a Bolsa.
El objetivo de las medidas anteriores, de acuerdo con Telefónica, será generar más de 2 billones de euros (2.2 billones de dólares) de ingreso adicional a nivel mundial en 2022.
La nueva estrategia de Telefónica no implica que se deje de atender a los millones de suscriptores en estos países, sino utilizar nuevos modelos de negocio como el acuerdo con AT&T en México, en el cual utilizará la infraestructura de su competidor por un mínimo de ocho años. La negociación entre ambos operadores se traduce en el hecho de que AT&T proveerá a Telefónica México el acceso inalámbrico mayorista de última milla, que le permitirá a Telefónica devolver el espectro radioeléctrico al Estado.
El objetivo del operador español es generar eficiencia operacional y financiera que le permita fortalecer su posición en el mercado mexicano, donde Telcel es un fuerte competidor.
En este contexto, Telefónica ha mencionado que migrará paulatinamente su tráfico a la red de AT&T, pero continuará operando de manera independiente, conservando varios elementos de su infraestructura y de su red. También ha señalado que el acuerdo está en línea con tendencias internacionales, en las cuales nuevos modelos han sido generados para enfrentar las demandas del mercado.
Habrá que entender que el acuerdo le permitirá a Telefónica México tener acceso a las redes 3G y 4G de AT&T a nivel nacional, así como a tecnologías de acceso futuras como 5G, entre otras, manteniendo su red de transporte y el control de sus operaciones, incluidos clientes y activos y, al mismo tiempo, mejorar su cobertura. Uno de los aspectos relevantes al tomar esta decisión es que la red de AT&T tiene mayor disponibilidad para servicios 4G (81.9% contra 72.4% de Telefónica).1
Telefónica México planea con esta decisión ahorros por 230 millones de euros en el tercer año y reducción de su deuda neta en aproximadamente 500 millones de euros. La situación financiera debería mejorar en función de la devolución del espectro que le evitará los pagos anuales por concepto de tenencia de espectro, la renta de torres y reducción de sus inversiones en el acceso. Al mismo tiempo, el acuerdo con AT&T pretende mejorar la calidad de los servicios de Telefónica en el mercado mexicano e incrementar su participación de mercado.
Por otra parte, es importante señalar el fuerte rumor de la venta de Telefónica a finales de 2018 y principios de este año, situación que ha sido aclarada hasta ahora por el operador móvil, que ha expresado con este acuerdo su decisión de continuar invirtiendo en el país.
No obstante, si bien el acuerdo del operador español con AT&T mejorará sin duda su situación financiera en México, Telefónica no ha manifestado ninguna estrategia tendiente a mejorar su operación en este país.
De acuerdo con la base de datos en materia de portabilidad numérica del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), de julio de 2008 a septiembre de 2019, Telefónica ha donado 34,252,356 de usuarios y ha recibido 27,087,670 de usuarios. Es decir, ha sufrido una pérdida de 7,164,686 de usuarios móviles en ese periodo, lo cual implica que de no haber tenido esa sustancial baja en suscriptores, su participación de mercado sería actualmente de 26 por ciento, cifra superior al 19.89 por ciento de mercado que tuvo hasta el segundo trimestre de este año, de acuerdo con la información del regulador. En este sentido, Telefónica no ha manifestado una estrategia tendiente a revertir esta tendencia.
Fuente: elaborada con datos del Instituto Federal de Telecomunicaciones.
Otro aspecto muy importante a considerar son los niveles de ingreso promedio por usuario (ARPU, por sus siglas en inglés). De acuerdo con el reporte de resultados del tercer trimestre de 2019 de América Móvil, Telcel observa un ARPU de 149 pesos mensuales por usuario, mientras que AT&T reporta 7.86 dólares en su reporte de resultados del tercer trimestre de 2019 (150 pesos, a una paridad de 19.2 pesos por dólar), mientras que Telefónica manifiesta en su reporte trimestral del mismo periodo un ARPU (contrato y prepago) muy pobre de sólo 2.4 euros (52 pesos, a una paridad de 21.628 pesos por euro).
Es decir, sus ingresos, aún teniendo los mismos suscriptores que sus competidores, serán menores en función de un muy bajo nivel de consumo de sus usuarios, otro punto donde Telefónica no muestra signos de plantear una estrategia viable y sostenida.
Fuente: elaborada con base en los informes trimestrales de las compañías al 3er. trimestre de 2019.
En materia de usuarios de contrato y de prepago, Telefónica observa niveles muy bajos de usuarios de contrato (los de más alto consumo y mayor lealtad), sólo 8.8 por ciento del total de sus suscriptores, mientras que para este mismo rubro, AT&T tiene 28 por ciento del total de sus suscriptores y Telcel 18.5 por ciento.
Dicho de otra manera, 91.2 por ciento de los suscriptores de Telefónica son de prepago, con un ARPU de sólo 2 euros (43 pesos mensuales de gasto, a una paridad de 21.6 pesos por euro).
La pregunta aquí es: ¿cómo ganar más suscriptores de contrato o pospago, quienes hacen mayor consumo y tienen mayor lealtad? ¿Será que los ahorros en materia de espectro y de gastos operativos derivados de su acuerdo con AT&T serán trasladados a sus usuarios vía una reducción de precios que aumente su base de suscriptores de contrato?
Fuente: elaborada con base en los informes trimestrales de las compañías al 3er. trimestre de 2019.
Los retos de Telefónica, externados anteriormente, son añejos y no se ve una estrategia clara y contundente tendiente a revertir los aspectos que han sido una asignatura pendiente de Telefónica por varios años durante su presencia en el mercado mexicano.
La salud financiera derivada de su acuerdo con AT&T no necesariamente corregirá su nulo crecimiento en cuanto a participación de mercado, sus bajos niveles de ARPU y su enorme base de clientes de prepago con un extremadamente bajo nivel de consumo. Hace falta una estrategia que revierta estos aspectos.
Por último, habrá que considerar que AT&T pasa por una situación complicada en donde la reciente sugerencia de Elliot Management hacia AT&T de salir del mercado mexicano de telecomunicaciones, muestra que el ahora socio de Telefónica tiene también varios aspectos añejos que corregir, dentro de los cuales está una baja participación de mercado y una débil salud financiera a más de cuatro años de su llegada a México.
El acuerdo en estas condiciones podría ser de gran riesgo para Telefónica, si el desempeño de AT&T en México no mejora o, más aún, empeora. Una pregunta importante que surge derivado de la nueva relación entre Telefónica y AT&T es: ¿tendrá la red de AT&T la capacidad de alojar a los suscriptores de Telefónica, en el entendido de que la red de usuarios del operador español es una y media veces mayor que la de AT&T?
1) https://www.opensignal.com/reports/2019/04/mexico/mobile-network-experience