La Comisión Europea analiza las quejas contra Nokia por las patentes de vehículos conectados

La Comisión Europea reveló que está investigando las quejas antimonopolio en contra de Nokia, sobre una supuesta negativa de la compañía para licenciar componentes móviles que podrían usarse en vehículos conectados 5G, así lo informó Euractiv.

En marzo, Daimler, Bury Technologies, Continental y Valeo emitieron quejas contra Nokia, todas relacionadas con la negativa del gigante finés, de emitir patentes estándar para componentes inalámbricos vitales.

Las empresas de automóviles consideran que podría dificultar su capacidad para ofrecer nuevos productos y servicios de próxima generación.

Nokia se comprometió a autorizar el uso de sus tecnologías en “términos justos, razonables y no discriminatorios”; al no cumplir con este compromiso, Bury asegura que “existe el riesgo de que una de las empresas se aproveche injustamente de su posición dominante en el mercado”.

La finesa le respondió a Daimler en particular, como “sin mérito” sus acusaciones. Mark Durrant, director de Comunicaciones de Nokia, dijo que “Daimler se ha resistido a tomar una licencia de los inventos de la compañía, que ya está usando”.

Cualquier decisión de la Comisión podría sentar un precedente para futuras decisiones antimonopolio. Por lo pronto, los eurodiputados de Estrasburgo respaldaron los planes de la Comisión para la conectividad futura, la propuesta se redactó como un Acta Delegada que la semana pasada el Comité de Transportes del Parlamento rechazó porque da prioridad a Wi-Fi como la tecnología de red para vehículos conectados.

Sin embargo, esta semana el pleno del Parlamento rechazó la objeción del Comité apoyando la noción de conectar vehículos utilizando Wi-Fi, lo que generó frustración en la industria móvil; Afke Schaart, vicepresidente para Europa de GSMA, aseguró que “el Acta Delegada encerrará a los ciudadanos europeos en una tecnología obsoleta, no preparada para el futuro”.   

Los grupos de oposición contra el plan de la Comisión esperan que los ministros nacionales se opongan a las medidas. El período de escrutinio para Estados miembros es hasta el 13 de mayo, mientras que el grupo de trabajo sobre Transporte tiene dos reuniones programadas en mayo y después de ello el Consejo tomará una decisión sobre su posición.