Hinge apuesta por Inteligencia Artificial, menos ruido digital y más citas reales: Jackie Jantos

Hinge usa Inteligencia Artificial para mejorar la experiencia de citas, afinar sus recomendaciones y reforzar la seguridad, mientras mantiene una apuesta central por las relaciones reales y las citas de calidad, explicó Jackie Jantos, CEO de Hinge.

La ejecutiva sostuvo que el objetivo del producto no es retener usuarios, sino ayudarlos a encontrar pareja y salir de la plataforma.

Hinge fue desarrollada bajo la filosofía de ser “diseñada para ser borrada”. El equipo mide su éxito en función de las “great dates”, es decir, si la persona salió con alguien, quiso una segunda cita y avanzó hacia una relación. 

Aunque esa lógica parece contradecir el modelo clásico de escala digital, la directiva señaló que la empresa sigue creciendo en usuarios, actividad mensual e ingresos porque una parte enorme del mercado todavía busca vínculos serios. 

En México, más de un millón de usuarios buscan una relación con alto nivel de intención.

La ejecutiva también explicó que la estrategia de Hinge se aleja del modelo de deslizamiento rápido y superficial que domina en varias plataformas de citas. 

Detalló que la aplicación se especializa en perfiles más completos, con fotos, respuestas a preguntas guía y, en el caso de México, incluso notas de voz. 

Ese diseño, añadió, busca que la persona se tome más tiempo para conocer a otros usuarios, vea quién le dio “me gusta” y se anime a iniciar conversaciones más profundas. 

Jantos afirmó además que los usuarios mexicanos de Hinge tienen el doble de probabilidad de incluir un prompt de voz en su perfil.

En cuanto a la Inteligencia Artificial, Jantos dijo que Hinge la usa de tres formas. La primera es su sistema de recomendación, que procesa señales ricas de los perfiles y de la interacción entre usuarios para mejorar las coincidencias. 

El segundo uso es como apoyo dentro de la app, por ejemplo con retroalimentación sobre prompts para que los perfiles tengan más detalle y generen mejores conversaciones. 

Finalmente, para la seguridad, pues la IA ayuda a detectar lenguaje ofensivo o posibles riesgos antes de que se envíen mensajes, siempre junto con la moderación humana.

Jantos sostuvo que la compañía no concibe la IA como un reemplazo de la relación humana, sino como una herramienta para acercar a las personas a una conversación, una cita y, en el mejor de los casos, a una relación. 

También defendió que los vínculos con Inteligencia Artificial pueden parecer atractivos por su falta de fricción, pero carecen del conflicto, la sorpresa y la reciprocidad que, a su juicio, hacen crecer a las personas en una relación real. 

En ese punto, Hinge no compite para que la gente pase más tiempo en la app, sino para que recupere confianza y salga al mundo real.

La CEO vinculó esa estrategia con un fenómeno más amplio. Dijo que los jóvenes pasan cada vez menos tiempo cara a cara, mientras crece el uso de plataformas diseñadas para retener atención mediante publicidad y consumo continuo de contenido. 

En su visión, ese entorno ha alimentado soledad, inseguridad y cansancio emocional, en especial entre la Generación Z, que atravesó la pandemia en etapas clave de desarrollo afectivo y social. 

Para Hinge, el reto de negocio y de producto consiste en ofrecer una experiencia que recupere el valor del encuentro humano, con más intención, más contexto y menos ruido digital.