El billonario despegue de SpaceX: ¿ambición desmedida o la oportunidad de la década?
SpaceX se prepara para realizar la que podría ser una de las ofertas públicas más grandes de la historia. El documento de presentación a inversionistas está lleno de cifras extraordinarias y promesas grandiosas, como es usual de Elon Musk, el fundador de la compañía. La empresa identifica el mercado total direccionable (TAM, por sus siglas en inglés) más grande en la “historia de la humanidad” por aproximadamente 28.5 billones de dólares – una cifra equiparable a toda la economía estadounidense –, buena parte sostenido en la expectativa de vender Inteligencia Artificial (IA) y conectividad a todas las empresas del mundo.
Hasta ahora, como empresa privada los datos no eran conocidos. El documento de presentación revela que SpaceX generó ingresos por 18,674 millones de dólares en 2025, de los cuales Starlink aportó 11,387 millones, o el 61%. Los suscriptores de Starlink alcanzaron los 10.3 millones al final del primer trimestre de 2026, frente a los 5 millones del año anterior.
La Oferta Pública Inicial (OPI) de SpaceX se da en un momento crucial para la industria de la IA. Se espera que la adopción de Agentes acelere la integración de IA en operaciones empresariales a través de la automatización de procesos repetitivos y complejos en múltiples industrias. Este proceso demostraría finalmente el impacto positivo en la productividad empresarial, incrementando aún más la adopción de IA a través de toda la economía: hogares, empresas y gobiernos.
Ante estas expectativas, los inversionistas se han mostrado dispuestos a comprometer grandes cantidades de financiación para empresas del sector, buscando obtener un pedazo de estos beneficios potenciales en el futuro. Al mismo tiempo, sin embargo, hay quienes mantienen dudas respecto a la sostenibilidad de la economía de la IA que resuelva el gran dilema sobre si el mercado reaccionará para pagar las billonarias inversiones realizadas en Centros de Datos.
SpaceX, al ser listada en el Nasdaq bajo el símbolo SPCX, buscaría aprovechar el interés de los inversionistas con una valoración objetivo de entre 1.75 billones y 2 billones de dólares, con la intención de recaudar entre 40,000 y 80,000 millones de dólares en el mercado abierto. Se subastarían cerca de 555 millones de títulos a un precio inicial de 135 dólares, según revela Reuters, con base en fuentes cercanas al proceso.
A modo de comparación, Nvidia se mantiene cómo la empresa más valiosa del mundo con una capitalización de 5.26 billones de dólares, en tanto se mantiene como uno de los principales proveedores de los GPUs y aceleradores requeridos para el procesamiento de IA.
El documento de SpaceX desmenuza el negocio esperado a través de las diferentes áreas que puede atender, incluyendo la venta de capacidades de las otras empresas de Musk: X (red social) y xAI (desarrollo de modelos de IA), ésta última ya integrada en SpaceX.
El negocio más grande y significativo es un mercado potencial de 22.7 billones de dólares por ventas de aplicaciones empresariales, a las que se suma un mercado de 760,000 millones de dólares por suscripciones al consumidor.
SpaceX estima un TAM adicional de 370,000 millones de dólares por venta de soluciones espaciales, 1.6 billones de dólares por Conectividad, y 2.4 billones de dólares por Infraestructura de IA.
Potencial de IA
El mayor monto incluido en el documento por 22.7 billones de dólares, se basa en el valor de toda la economía digital, según estimaciones de The Digital Cooperation Organization (DCO). Este número integra el uso de tecnologías de IA, Nube, IoT, blockchain, ciberseguridad, así como sistemas autónomos y robóticos.
La compañía se muestra optimista en que será capaz de capturar estas oportunidades a partir de su propia experiencia por la venta de capacidades de IA desarrolladas por xAI, tales como reconocimiento de voz, generación de imagen y video, además del número de suscriptores de paga en X. Además, mantiene grandes expectativas respecto al crecimiento en el uso de Agentes de IA, los cuales podrían generar una importante demanda entre empresas para la automatización total de sus operaciones.
Dentro de este mercado, SpaceX revela que un producto clave será Macrohard, una plataforma agéntica – aún en desarrollo – que promete “emular flujos de trabajo digitales y aumentar la operación humana de computadoras”.
“Creemos que Macrohard tendrá el potencial de transformar fundamentalmente la forma en que se estructuran y operan las empresas, permitiendo así aumentos dramáticos en la productividad humana”, apunta la compañía espacial.
Múltiples consultoras coinciden en que el valor actual del mercado se encuentra entre los 8,000 o 10,000 millones de dólares, el potencial para los próximos 5 a 8 años tiende a variar enormemente, desde 52,100 millones de dólares en 2030 (Boston Consulting Group), hasta cifras de entre 139,190 millones de dólares (Fortune Business Insight) y 199,000 millones de dólares (Precedence Research) en 2034.
Además del sector empresarial, SpaceX confía en que el sector gobierno sea un cliente importante de sus servicios. “Nuestras relaciones gubernamentales existentes y nuestro historial como grandes contratistas gubernamentales son una ventaja estructural a medida que los gobiernos se convierten en importantes consumidores de aplicaciones de IA”, indica.
Precisamente, unos días previos al inicio de su OPI, la compañía y el gobierno estadounidense anunciaron la firma de un contrato por 4,160 millones de dólares que se destinarán a la creación de un programa satelital para identificar y seguir amenazas aéreas.
“Starlink es capaz de proporcionar conectividad de banda ancha en cualquier lugar de la Tierra”
En el apartado de conectividad, SpaceX también tiene altas expectativas, con un TAM estimado de 1.6 billones de dólares, los cuales se dividen en dos segmentos: 870,000 millones de dólares por servicios de banda ancha y 740,000 millones de dólares adicionales por la venta de servicios móviles.
Esta cifra es reveladora, ya que es superior a los ingresos obtenidos por toda la industria de telecomunicaciones móviles a nivel global. Según cifras de la GSMA, toda la industria móvil generó ingresos por 1.19 billones de dólares en 2025, con una expectativa de crecimiento a los 1.36 billones de dólares en 2030.
Hasta ahora, SpaceX a través de Starlink ya estaría atendiendo a cerca de 7.4 millones de usuarios únicos mensuales de dispositivos móviles. Este competido mercado es también uno en donde Musk tiene grandes expectativas y está dispuesto a apostar por hacerse un espacio importante.
Cabe recordar, que a mediados del año anterior, SpaceX acordó comprar el espectro radioeléctrico perteneciente a EchoStar por 17,000 millones de dólares. La compañía de Musk adquirió las muy codiciadas licencias de espectro AWS-4 y H-block, que quedaron libres después del fracaso de Dish para desplegar una nueva red 5G.
Starlink, la operadora de satélites de la compañía, podría ser uno de los componentes más atractivos de la OPI, al ser un servicio ya probado, por contar con una base de suscriptores recurrentes, con creciente demanda, así como por sus relevantes oportunidades y sinergias con el sector de telecomunicaciones.
De hecho, Musk planeaba que esta filial fuera la primera en salir a bolsa, precisamente por tener un flujo de caja más estable y predecible. Para algunos analistas, esta filial podría verse subvaluada al estar bajo el mismo techo que su filial hermana xAI que enfrenta los riesgos inherentes de un mercado emergente como la IA, lo que al mismo tiempo, dificulta una valuación conjunta precisa.
Aunque se espera que el servicio satelital directo (D2D) para telefonía móvil sirva como complemento a las redes terrestres, los planes de SpaceX podrían ser más ambiciosos con la intención de ofrecerlos en entornos urbanos. La compañía ha sido clara en que no pretende sacar del mercado a los actuales operadores, a quienes los considera socios clave y les reconoce ciertas ventajas: poseer grandes porciones de espectro radioeléctrico y la posición de incumbentes en sus respectivos mercados.
“Creemos estar bien posicionados para ofrecer computación de IA orbital”
Pese a las críticas iniciales recibidas, incluido de su archienemigo Sam Altman, SpaceX ha formalizado los planes de Musk para continuar con la formación de una constelación de satélites que puedan funcionar como Centros de Datos en el espacio. La compañía considera que el espacio es la única forma en que el cómputo para IA podrá seguir creciendo al ritmo de la demanda, ya que la energía solar es continua y no hay necesidad de agua o tierra para refrigeración y despliegue.
Bajo esta idea, xAI fue adquirida por SpaceX a principios de este año, como parte de los planes de Musk para ampliar la capacidad de cómputo desde el espacio, la cual estaría compuesta por hasta un millón de satélites para atender la creciente demanda de IA. El documento reitera que el mercado no podrá lograr la valuación estimada de 26.5 billones de dólares ante las restricciones de crecimiento de energía en la Tierra para llegar a escala teravatio, sin dañar al ambiente o a las personas.
“Para finales de la década, tenemos previsto desplegar las primeras plataformas orbitales modulares de computación de IA y comenzar a monetizar la capacidad mediante la venta de software y computación de IA. Nuestro objetivo es lanzar 100 gigavatios de capacidad de computación de IA en satélites alimentados por energía solar cada año”, señala el documento.
Los datos publicados por la compañía revelan que SpaceX destina ya el 61% de su inversión de capital para la expansión de sus capacidades de IA, con un total de 12,727 millones de dólares ejercidos en todo el 2025. Este monto supera ampliamente lo que la compañía ha destinado para lo que se suponía eran sus negocios centrales de conectividad y espacio.
Al respecto, destaca que “xAI se ha consolidado como líder en la construcción y escalabilidad de infraestructura de computación de IA terrestre”. Según el documento, esta sería la primera empresa en implementar un clúster de entrenamiento de IA coherente a escala de gigavatios (GW). COLOSSUS y COLOSSUS II, proporcionan en conjunto aproximadamente 1 GW de potencia de cálculo, con capacidad adicional disponible para las operaciones del Centro de Datos.
Altas promesas
Musk, actualmente el hombre más rico del mundo, ya ha hecho anteriormente predicciones exageradas y promesas extraordinarias sobre los mercados que más le entusiasman. Por ejemplo, en 2018 aseguró que los vehículos completamente autónomos llegarían el siguiente año, una predicción que ha repetido año con año sin lograr cumplir lo prometido; lo anterior, ha retrasado también el servicio de robo taxis del empresario, cuya fecha de lanzamiento se esperaba para 2020. Por otro lado, también se mostraba optimista ante la idea de que los primeros humanos pudieran llegar a Marte en 2024.
En ese sentido, la valuación de SpaceX en la bolsa de valores de Nueva York aún podría resultar en cualquier dirección. Los optimistas buscarán no perder la oportunidad de invertir en una nueva empresa de vanguardia dirigida por Musk; mientras que los escépticos podrían considerar que la valuación y el precio exigido están muy elevados, basados principalmente en proyectos que tardarán años en llegar al mercado y, aún más, en reportar rendimientos financieros.
De tal forma, el potencial presentado por SpaceX puede atraer el interés de múltiples inversionistas para alcanzar sus ambiciosos objetivos de valuación, pero también impone una fuerte presión al crecimiento de la compañía, en la que cualquier desaceleración podría llevar al desplome de sus acciones.
La recepción del mercado sobre el IPO de SpaceX será no solo importante para la empresa o el propio Musk – quien incrementaría aún más su ya vasta fortuna – sino que también marcará el curso para otras empresas del ecosistema como OpenAI y Anthropic, que planean sus propios procesos de salida a la bolsa de valores. SpaceX sería el primer experimento real para conocer la percepción de los mercados de valores respecto a las empresas del sector.
