EE. UU. pospone aranceles a chips chinos hasta 2027

El gobierno estadounidense dio un periodo de gracia de 18 meses antes de establecer cualquier arancel sobre los chips de China.

Aunque determinó que las políticas de China para dominar el sector de los semiconductores son “irrazonables” y “discriminatorias”, Estados Unidos decidió posponer cualquier incremento real de aranceles hasta junio de 2027.

Durante los próximos 18 meses, hasta el 23 de junio de 2027, el gobierno de EE. UU. mantendrá una tasa inicial de 0%, dando un periodo de gracia en busca de evitar un choque de costos inmediato en sectores críticos que dependen de chips de legado y componentes específicos.

Entre ellos, las telecomunicaciones que utilizan chips para el equipamiento de red y dispositivos móviles; el sector automotriz, donde los semiconductores son clave para la transición a vehículos eléctricos; así como la infraestructura crítica, que los necesita para sistemas de energía y dispositivos médicos.

La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) concluyó una investigación bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, en la que evaluó si las políticas de China para impulsar su industria de semiconductores eran injustas, discriminatorias o restringían el comercio estadounidense.

Como parte de dicha investigación, la USTR determinó que las políticas de China son “accionables” bajo la Sección 301 porque son irrazonables o discriminatorias y representan una carga para el comercio de EE. UU.

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Según Estados Unidos, los subsidios masivos, la transferencia forzada de tecnología y el robo de propiedad intelectual por parte de China son prácticas injustas que deben ser contrarrestadas.

Por lo tanto, la agencia decidió implementar una acción arancelaria sobre los semiconductores procedentes de China como medida correctiva, pero esta se llevaría a cabo hasta mediados de 2027.

“El objetivo de la tasa inicial del 0% es proporcionar un tiempo de transición necesario para que las empresas estadounidenses ajusten sus cadenas de suministro y fortalezcan la resiliencia nacional frente a las dependencias externas”, destaca el documento de la USTR.

Este aplazamiento responde a la actual fase de “tregua” en las negociaciones comerciales entre Washington y Beijing. Por ahora, la medida permite a los fabricantes de equipo original en EE. UU. seguir accediendo a semiconductores esenciales mientras se acelera la capacidad de fabricación local.

Sin embargo, la USTR mantiene la retórica firme, y aseguró que el monitoreo de las prácticas de mercado de China continuará y que el “botón nuclear” arancelario sigue sobre la mesa si no se resuelven las preocupaciones estructurales por la vía diplomática.