DeepSeek y las empresas de IA chinas ante su muro jurídico

Tras la aparición de ChatGPT en la escena mundial en noviembre de 2022, durante 2023 EUA mantuvo múltiples reuniones entre legisladores, reguladores y líderes tecnológicos para “determinar la mejor forma de imponer límites a la tecnología”.

Helen Toner y otros señalan que “algunos temen que cualquier regulación de la industria de Inteligencia Artificial traerá consigo un costo geopolítico”. Sam Altman, el CEO de OpenAI, “advirtió que ‘un peligro’ de la regulación de la Inteligencia Artificial es que ‘tú relentizas la industria estadounidense de tal forma que China o alguien más logre un progreso más rápido’”. [1]

De hecho, la opinión de Altman se suma a la de otros como Mark Zuckerberg, CEO de Meta, que en 2018 advirtió que si el gobierno estadounidense regulaba el uso de datos personales por parte de Facebook, conllevaría a que “EUA se quedara rezagado ante China” en la innovación de tecnologías con uso intensivo de datos, “como la Inteligencia Artificial”.Winston Ma resume su mensaje: “no nos regulen o no podremos competir con China”.[2]

Subyacente a ambas opiniones está la creencia de que China carece de cualquier regulación sobre Inteligencia Artificial o protección de datos, por lo que su avance es rápido.

No obstante, la realidad en China es muy diferente.

Si bien el gobierno de la República Popular China tiene la intención de regular poco para no detener la innovación, lo cierto es que sí ha regulado, y bastante. A la fecha tiene uno de los sistemas más completos de regulación de la Inteligencia Artificial (IA).

Desde 2020, el gobierno chinocomenzó una serie de reformas jurídicas para solucionar problemas sociales y reorientar a las empresas tecnológicas a apoyar el desarrollo y aplicación de esta nueva generación tecnológica a la industria, particularmente a la manufactura; al mismo tiempo, desincentivaba con más regulación el desarrollo tecnológico en áreas que consideraba no esenciales como el comercio electrónico, los juegos, las redes sociales, etcétera.

Entonces, a partir de ahí, las empresas chinas tuvieron que lidiar con una creciente carga regulatoria, la relentización de la economía China causada por la pandemia, el incremento de sanciones por parte de Trump —y posteriormente de Biden— que fueron limitando las exportaciones de productos esenciales estadounidenses, restringieron la inversión e incluso la contratación de personal.

Así que a la fecha, hay un gran número de regulaciones que las empresas chinas de Inteligencia Artificial deben cumplir; aquí sólo enumeramos algunos temas:

  • Seguridad de los datos: que se enmarca en múltiples instrumentos sobre la protección de datos personales, datos industriales, datos gubernamentales, entre muchas categorías más, así como las transferencias de datos a nivel internacional, etcétera.
  • Ciberseguridad: con una ley y una creciente cantidad de estándares a cumplir.
  • Regulaciones específicas de Inteligencia Artificial desde 2022 que también se complementan con múltiples estándares.
  • Propiedad intelectual: donde se centra en la protección y uso específico para empresas de Inteligencia Artificial, transferencias, ventas, etcétera.
  • Derecho de la competencia y antimonopolio: para lograr un equilibrio en big tech, abrir puertas, permitir la entrada de las pymes, etcétera.[3]

Aparte de los retos jurídicos, económicos, geopolíticos y tecnológicos, las empresas chinas lidiaron con una feroz competencia interna que desintegró a los participantes más débiles, pero también dio pie a la colaboración y complementariedad.

Si bien estas condiciones han sido bastante severas, más que desgastarlas, lo que en realidad hizo fue que se han fortalecido. Situación ajena aún para las compañías de Silicon Valley, que siguen siendo mimadas por su gobierno.

Así que en ocasión del Año Nuevo Chino —que esta vez cayó el 29 de enero— y donde tradicionalmente hay una semana de descanso, se lanzaron numerosas aplicaciones, entre las cuales el modelo R1de DeepSeek se ha llevado todos los titulares.

Si bien se calculaba que la investigación y desarrollo en Inteligencia Artificial de Estados Unidos tenía dos años de adelanto con respecto a China, el surgimiento de DeepSeek —a hombros de gigantes— ha hecho que se calcule que la diferencia entre ambas potencias posiblemente oscile entre tres y nueve meses (según discusiones en 36 Krypton Research Institute).

Ahora en China se espera que el código abierto proporcionado por DeepSeek contribuya a redoblar esfuerzos para incentivar el ecosistema tecnológico y, en particular, los escenarios de aplicación de la Inteligencia Artificial Industrial.

Esto también puede apalancar precisamente el desarrollo en países emergentes como nuestra región latinoamericana.

DeepSeek superó el muro legal chino y alcanzó al mundo.


[1] Toner, Helen, Jenny Xiao & Jeffrey Ding (02/06/2023). The Illusion of China’s AI Prowess. Foreign Affairs. https://www.foreignaffairs.com/china/illusion-chinas-ai-prowess-regulation.

[2] Ma, Winston (07/09/2020). China awakens to digital privacy concerns. EastAsiaForum. https://eastasiaforum.org/2020/09/07/china-awakens-to-digital-privacy-concerns/.

[3] A la fecha, tengo dos artículos académicos en puerta que ahondan en estos temas.