Santiago de Chile. Chile enfrenta desafíos significativos para adaptar su institucionalidad de gobernanza digital y telecomunicaciones al ecosistema digital en rápida evolución, coincidieron extitulares de la Subsecretaría de Telecomunicaciones durante el panel “Chile y la ruta digital: institucionalidad para la innovación” en el marco del Chile Digital Summit 2025.
Los especialistas señalaron que la estructura actual de esta dependencia resulta insuficiente para abordar los temas transversales del sector digital.
Claudio Araya, exsubsecretario de Telecomunicaciones, señaló que “los desafíos fundamentales cambian menos de lo que parece; lo que cambia es la tecnología. El reto es adaptar las instituciones que proveen gobernanza digital“.
Araya destacó la lentitud legislativa como un problema crítico. Por ejemplo, un proyecto de ley presentado en 2018 se aprobó recién en 2024.
Pamela Gidi, extitular de la Subtel, identificó como gran dificultad actual “implementar una política para un ecosistema digital cuyos actores e infraestructura ya no caben dentro de las fronteras tradicionales de las telecomunicaciones”.
La exfuncionaria advirtió que, cuando la responsabilidad recae en cuatro o cinco ministerios, “no es responsabilidad de ninguno, y la coordinación se vuelve muy difícil”.
Jorge Atton, director ejecutivo de Attsons Consulting y exsubsecretario de Telecomunicaciones, fue más enfático al afirmar que “las telecomunicaciones no existen ya, es la infraestructura digital“, una evolución que afecta el papel de la Subtel. Atton advirtió sobre una sobreregulación que está “asfixiando” la industria a nivel regional y señaló que existen “cinco o seis silos dentro del Estado sin una política pública coherente para el sistema digital”.
Pedro Huichalaf Roa, exsubsecretario de Telecomunicaciones y docente del Centro de Investigación en Ciberseguridad de la Universidad Mayor, reiteró que “el desafío actual es el concepto de soberanía digital”. Por ello, consideró importante que Chile se posicione sobre cómo enfrentar los desafíos futuros del entorno digital en medio de conflictos geopolíticos.
Huichalaf criticó la injerencia extranjera en decisiones nacionales y advirtió que la percepción de Chile como país seguro y estable está en riesgo debido a decisiones inconsistentes en materia regulatoria.
El funcionario se refirió en específico a las restricciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos en contra de Araya cuando fue titular de la Subtel, debido a que promovió la construcción de un cable submarino entre China y Chile.
Algunos de los panelistas coincidieron en la necesidad de crear una autoridad digital consolidada y cercana a la Presidencia. Gidi propuso que “se requiere una autoridad transversal, muy cercana a la Presidencia, capaz de pensar una estrategia de corto, mediano y largo plazo para el país”. Países como México y Brasil han avanzado en esta dirección, con nuevas agencias con amplias facultades en lo digital.
Sin embargo, Rodrigo Ramírez Pino, presidente de la Cámara Chilena de Infraestructura Digital (Idicam), advirtió que, con “crear una nueva institucionalidad sin peso, sin recursos, periférica, aunque tenga el mejor nombre, no va a pasar nada”.
Enfatizó que lo crucial es “dónde se ancla el poder para gestionar estratégicamente el tema” y que la gestión debe ser empoderada desde la Presidencia, porque hay quienes “por ego” no reconocen la importancia del sector.
Chile como hub digital
En un video presentado al cierre del evento, Daniel Mas Valdés, ministro de Economía, Fomento y Turismo y ministro de Minería, reconoció la importancia del evento Chile Digital Summit 2026 para debatir sobre el futuro digital del país latinoamericano. “Estoy convencido de que espacios como este contribuyen a construir una visión compartida sobre cómo aprovechar esta oportunidad y fortalecer el liderazgo de Chile en la economía digital”, puntualizó.
El funcionario calificó a la economía digital como una “condición indispensable para crecer, innovar y generar empleos de calidad”, convirtiendo a la infraestructura en un pilar de la competitividad nacional.
“Chile tiene una oportunidad única para consolidarse como un hub digital para América Latina. Contamos con estabilidad institucional, talento, energías limpias y una ubicación estratégica que nos permite atraer inversiones de alto impacto y construir una economía más moderna”, afirmó.
En ese sentido, enfatizó el compromiso del gobierno para abordar el desafío con medidas concretas para “reducir trabas, agilizar permisos y crear mejores condiciones para que los inversionistas avancen con mayor rapidez, certeza y colaboración entre el sector público y el privado”.