Por primera vez, Brasil tuvo una mayor proporción de hogares con acceso a la red (83%) que usuarios individuales (81%), reveló la encuesta TIC Hogares 2020, promovida por el Comité Gestor de Internet (CGI.br), publicada en este 18 de agosto.
“Durante la pandemia, Internet tuvo más demanda debido a la migración de actividades esenciales al entorno digital. Los resultados muestran la resiliencia de la red en un escenario de crisis sanitaria”, apunta Alexandre Barbosa, director del Centro Regional de Estudios para el Desarrollo de la Sociedad de la Información (Cetic.br).
El principal tipo de conexión en los hogares fue la banda ancha fija, que creció un 8 por ciento respecto al año anterior y alcanzó el 69 por ciento. El modelo más citado fue la TV por cable o fibra óptica, representando el 56 por ciento de los casos.
Entre los hogares que no tienen acceso a Internet, la principal razón fue el alto precio, citado por un 28 por ciento, y porque los residentes no saben utilizar Internet, un 20 por ciento.
Aun así, las familias de las clases C y DE tuvieron los mayores avances en el acceso a la red respecto a 2019, registrando crecimientos de 10 y 14 puntos porcentuales, alcanzando el 91 y 64 por ciento, respectivamente.
Uso de Internet
En cuanto al uso de Internet, el número de usuarios creció durante la pandemia, del 74 al 81 por ciento, lo que corresponde a 152 millones de personas. Las mayores diferencias, según la encuesta, se dieron en las zonas rurales, que aumentaron un 18 por ciento y alcanzaron el 70 por ciento, y entre los ancianos, que aumentaron un 16 por ciento y alcanzaron el 50 por ciento.
Otro dato interesante es que el acceso a la red a través de la televisión (44%) superó al acceso a través de la computadora (42%), principalmente en las clases sociales más pudientes. El celular sigue liderando, siendo utilizado por el 99 por ciento de los usuarios.
“El avance en el uso televisivo de Internet está asociado al consumo de cultura y entretenimiento, que durante la pandemia comenzó a ser denunciado por una mayor parte de la población”, defiende Barbosa.
Actividades en línea
Como se esperaba, hubo un aumento de las actividades en línea durante la pandemia. Pero la encuesta mostró que las desigualdades persisten: la clase C tomó más cursos de educación a distancia en comparación con el año anterior, creciendo 9 p.p. y llegando al 18 por ciento. Sin embargo, todavía en menores proporciones que los usuarios de la clase A, que alcanzó el 46 por ciento, y la clase B, que fue del 38 por ciento.
El comportamiento de las transacciones financieras a través de Internet creció con relación al año anterior, principalmente entre las clases C, que aumentaron 13 p.p. y alcanzaron el 44 por ciento, y DE, que aumentaron 10 p.p. y alcanzaron el 19 por ciento.