El Mundo-Ángel Jiménez de Luis
El estado norteamericano de California se ha convertido en la primera región que regulará los datos de actividad neuronal. Una ley aprobada esta semana por el gobernador Gavin Newsom exigirá a las compañías que trabajen con estos datos las mismas garantías de protección que exige a otros datos personales.
La nueva ley es relevante porque este tipo de datos empiezan a ser considerados cada vez más importantes en el desarrollo de nuevas interfaces y sistemas de control. Esta misma semana, por ejemplo, Facebook ha mostrado el prototipo de unas futuras gafas de realidad aumentada, conocidas como Proyecto Orion, que entre sus sistemas de control incluye un brazalete neuronal.
Se trata de una pulsera que registra los impulsos nerviosos que se producen en la zona de la muñeca al mover las manos, y que por tanto facilitan controlar el dispositivo tan sólo realizando discretos gestos.
Otras empresas como Neuralink, fundada por Elon Musk, también están investigando nuevas formas de control de ordenadores y todo tipo de máquinas mediante la lectura de la actividad cerebral, con electrodos implantados en el interior del cráneo.
Este tipo de interfaces, que llevan investigándose décadas, son considerados como una prometedora forma de solucionar algunas discapacidades sensoriales o motoras. Elon Musk ha indicado que, en el futuro, los implantes de Neuralink permitirán a personas con parálisis o miembros apuntados controlar brazos y piernas mecánicos, por ejemplo. Sus primeros pacientes ya los utilizan para mover el cursor de un ratón por la pantalla.
Varias startups en Silicon Valley están aprovechando la llegada de sensores neuronales más asequibles y precisos para explorar también en aplicaciones de meditación y salud mental.