Bleeding Edge pone en operación su primera fábrica de IA moderna en México

El campus pionero QRO1 ya está plenamente operativo y da soporte a la formación, la inferencia, los agentes autónomos y las cargas de trabajo avanzadas de IA a escala de producción.

La startup mexicana de infraestructura para Inteligencia Artificial (IA) Bleeding Edge anunció que QRO1, su campus insignia en Querétaro, ya está en funcionamiento como la primera fábrica de IA (AI Factory) de la compañía.

Se trata del despliegue inicial de una plataforma de infraestructura global diseñada para brindar capacidad de cómputo de IA de nivel de producción a cualquier mercado del mundo en 120 días.

“La escasez de capacidad de cómputo de IA es un problema global. Nuestra solución es una plataforma de despliegue que puede activarse en cualquier parte del mundo en 120 días. QRO1 es la prueba de su viabilidad”, declaró Natán Rosengaus, cofundador y CEO de Bleeding Edge.

El lanzamiento marca un hito concreto en la expansión de Neocloud de Bleeding Edge. QRO1 es el primer despliegue del modelo de fabricación modular y estandarizado que la compañía desarrolló y que pretende replicar en mercados estratégicos a nivel mundial, lo que reduce los plazos típicos de 2 a tres años (24 a 36 meses) del desarrollo de Centros de Datos convencionales a un ciclo de despliegue controlado de sólo 4 meses.

El diseño propietario, reconocido con el premio al Centro de Datos Edge del Año en los premios DEVA, es la propuesta de la compañía para reducir la demanda de infraestructura de IA y la capacidad de implementarla y construirla rápidamente. El campus ya está en pleno funcionamiento para dar soporte a la formación, la inferencia, los agentes autónomos y las cargas de trabajo avanzadas de IA a escala de producción.

“QRO1 es nuestra prueba de viabilidad. La infraestructura está en producción y nuestro modelo de implementación rápida en clústeres de GPU de última generación está listo para escalar”, complementó el CEO.

Las instalaciones de QRO1 están diseñadas para entornos de alta densidad energética, refrigeración líquida y computación acelerada, a partir de arquitecturas de referencia de Nvidia. Su objetivo es dar servicio a las empresas nativas de IA más exigentes y de mayor crecimiento, laboratorios de IA, grandes corporaciones, gobiernos, programas soberanos de IA e instituciones de investigación que requieren acceso inmediato a capacidad de cómputo de primer nivel.

Bleeding Edge es la segunda apuesta de Sergio Rosengaus por desarrollar infraestructura de cómputo en México y América Latina. A casi un cuarto de siglo de haber fundado KIO Networks —respaldada por Tresalia Capital y que en 2021 fue vendida a I Squared Capital, hoy escindida como KIO Data Centers—, que también instaló el primer Centro de Datos en Querétaro y se anticipó al auge que posteriormente tendría el estado como un hub emergente, hoy ya consolidado de Centros de Datos en la región y a nivel global, ahora apuesta de lleno por la revolución de la IA con esta nueva empresa fundada junto a su hijo, Natán Rosengaus, quien se desempeña como su director ejecutivo.

El equipo fundador, por tanto, cuenta con más de dos décadas de experiencia en el diseño, la construcción y operación de infraestructuras digitales críticas, incluidos Centros de Datos, plataformas en la Nube, sistemas de Machine Learning a gran escala y entornos de alta disponibilidad para grandes organizaciones públicas y privadas, tras la expansión de KIO a Centro y Sudamérica y la península ibérica.