Alexander Kühn propone una UIT más transparente y con marcos justos para la gestión global del espectro

El candidato a dirigir la Oficina de Radiocomunicaciones de la UIT plantea fortalecer la neutralidad técnica, la transparencia y la toma de decisiones basada en evidencia para garantizar un acceso equitativo al espectro en la era de 6G, los satélites y D2D.

En noviembre, durante la Conferencia de Plenipotenciarios que se celebrará en Doha, Qatar, los 194 Estados miembros de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) elegirán a quienes conducirán uno de los organismos más influyentes para el futuro de la economía digital.

Aunque la elección ocurre lejos del foco mediático, sus resultados definirán el rumbo de decisiones que impactarán el desarrollo de 6G, las redes satelitales, el Internet de las Cosas (IoT), la Inteligencia Artificial y la conectividad de miles de millones de personas durante la próxima década.

En ese escenario, Alexander Kühn, candidato a dirigir la Oficina de Radiocomunicaciones de la UIT, propone reforzar el papel técnico e imparcial del organismo para que continúe siendo el árbitro de confianza en la administración del recurso más valioso para las telecomunicaciones: el espectro radioeléctrico.

En entrevista con DPL News, Kühn aseguró que su objetivo no es administrar la Oficina bajo una lógica de continuidad, sino fortalecer su capacidad técnica y su legitimidad frente a un entorno cada vez más complejo, marcado por la convergencia tecnológica y la creciente competencia geopolítica.

“Mi ambición no es simplemente mantener la Oficina, sino fortalecerla y desarrollarla activamente”, afirmó. “Lo que defiendo es sencillo: excelencia técnica, decisiones basadas en evidencia y una mayor transparencia en la preparación de las Conferencias Mundiales de Radiocomunicaciones”.

Creciente presión sobre el espectro

Nunca antes la Oficina de Radiocomunicaciones había enfrentado tantos desafíos simultáneos. Mientras la industria comienza a definir la hoja de ruta hacia 6G, los operadores despliegan 5G-Advanced, las constelaciones de satélites de órbita baja (LEO) multiplican las solicitudes de recursos orbitales y nuevas tecnologías como Direct-to-Device (D2D) empiezan a borrar las fronteras entre las redes móviles terrestres y satelitales.

En paralelo, la rivalidad tecnológica entre potencias y el creciente valor estratégico del espectro han convertido las Conferencias Mundiales de Radiocomunicaciones (CMR) en espacios donde convergen intereses económicos, industriales y geopolíticos.

Te recomendamos: Brasil puede llevar a la UIT una visión digital probada y exitosa: Carlos Baigorri

Frente a este panorama, Kühn sostiene que la principal responsabilidad de la Oficina no consiste en decidir quién gana o pierde una disputa por frecuencias, sino en garantizar que los Estados miembros cuenten con análisis técnicos independientes sobre los cuales construir consensos.

“La Oficina no impone regulaciones”, recordó. “Mi contribución consistirá en estudios de compatibilidad y compartición robustos y neutrales, presentados con excelencia, rapidez y transparencia, de modo que las decisiones se basen en la evidencia y no en los intereses”.

El rol como intermediario imparcial

Con más de 20 años de experiencia en regulación internacional, Kühn dirige actualmente la División de Gestión Internacional y Nacional del Espectro de la agencia reguladora alemana BNetzA y preside la Reunión Preparatoria de la UIT para la CMR-27, lo que le ha permitido conocer de primera mano el funcionamiento de la Oficina de Radiocomunicaciones.

Su visión, sin embargo, va más allá del componente técnico. Alexander Kühn considera que la credibilidad de la UIT requerirá cada vez más de su capacidad para mantener la confianza entre regiones con intereses divergentes y evitar que las tensiones geopolíticas debiliten el modelo multilateral que ha permitido coordinar el uso mundial del espectro durante décadas.

CPG Chair 1.IRIS Dez2025

Por ello, propone fortalecer el papel de la Oficina como un “honest broker”, un intermediario neutral que facilite acuerdos entre todos los Estados miembros.

“Quiero que la Oficina actúe como un intermediario imparcial al servicio de todos los Estados miembros y regiones, no como la voz de un solo bloque o de una sola industria”.

En esa misma línea, el experto sostiene que la construcción de consensos no debe entenderse únicamente como una herramienta de negociación, sino como una filosofía de liderazgo.

“El consenso y la mediación son una postura de liderazgo, no simplemente una técnica de negociación”.

Marcos previsibles para conectar a los desconectados

Para América Latina, África y otras economías emergentes, la discusión sobre el espectro tiene implicaciones que van mucho más allá de la innovación tecnológica.

Según la UIT, 2,600 millones de personas permanecían sin acceso a Internet en 2025. Una buena parte vive en países en desarrollo, donde el espectro es un habilitador esencial para ampliar la cobertura móvil y reducir la brecha digital.

Kühn considera que la regulación internacional debe crear condiciones que permitan combinar redes móviles, satélites y nuevas arquitecturas de conectividad sin generar incertidumbre regulatoria.

Marcos justos y previsibles permiten que las bandas de cobertura, los servicios satelitales y de conectividad directa a dispositivos funcionen conjuntamente con las redes terrenales para llegar a las zonas desatendidas”, explicó.

Asimismo, defendió que las administraciones con menos capacidades técnicas o financieras tengan el mismo peso en las discusiones internacionales que las grandes economías.

Destacado: Experimentar antes de normar: UIT propone una nueva forma de regular la tecnología

Acceso equitativo al espacio

Uno de los debates que marcarán la próxima década será el acceso a los recursos orbitales y las frecuencias utilizadas por las megaconstelaciones de satélites.

Diversos países en desarrollo han expresado su preocupación por la posibilidad de que los grandes operadores ocupen primero esos recursos, limitando las oportunidades de futuras iniciativas nacionales o regionales.

Kühn reconoce que esa preocupación es legítima y sostiene que el principio de acceso equitativo, consagrado en la Constitución de la UIT, debe seguir guiando la actuación de la Oficina.

“Tomo esta preocupación muy en serio y la considero legítima. El acceso equitativo es un principio consagrado en la Constitución de la UIT, junto con el uso racional y eficiente de estos recursos”.

Cultura institucional basada en la confianza

Más allá de las decisiones técnicas, Kühn afirmó que el legado que busca construir es institucional.

Si resulta electo en Doha, aspira a dejar una Oficina de Radiocomunicaciones más abierta, diversa y preparada para formar a una nueva generación de especialistas en gestión del espectro, con mayor participación de mujeres y nuevos liderazgos.

“Me gustaría que esto se sustentara en una cultura de liderazgo basada en la apertura, la integridad y la transparencia, que una a las personas en lugar de dividirlas”, sostuvo.

En un contexto donde el espectro radioeléctrico es un activo estratégico para la competitividad digital y la soberanía tecnológica, la elección del próximo director de la Oficina de Radiocomunicaciones trasciende un cambio administrativo.

El liderazgo que emerja de Doha definirá cómo se construyen los consensos internacionales que harán posible la convivencia entre 6G, las constelaciones satelitales, la conectividad Direct-to-Device y las futuras aplicaciones de Inteligencia Artificial.

La apuesta de Alexander Kühn es que esas decisiones sigan descansando en un principio que considera indispensable para preservar el sistema multilateral: reglas técnicas transparentes, previsibles y basadas en evidencia.