La Comisión Europea ha culpado a seis compañías de videojuegos, entre ellas Valve, la propietaria de la plataforma de videojuegos “Steam”.
Se les acusa de impedir a los jugadores comprar versiones más baratas de juegos en otros países mediante un bloqueo geográfico.
Entre los acusados se encuentran Steam y cinco creadores: Bandai Namco, Capcom, Focus Home, Koch Media y Zeni Max.
Según el organismo de control de la competencia de la Unión Europea, estas compañías violaron las reglas antimonopolio de la UE al aceptar usar claves de activación geo bloqueadas para evitar las ventas transfronterizas, negándole a los consumidores la opción de jugar.
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“En un verdadero mercado único digital, los consumidores europeos deberían tener derecho a comprar y jugar los videojuegos de su elección, independientemente de dónde vivan en la UE”, dijo la comisaria Margrethe Vestager.
Las normas de la UE prohíben las restricciones de base geográfica que debilitan las compras en línea y las ventas transfronterizas.
De ser declaradas culpables, dichas empresas deberán pagar multas de hasta el 10 por ciento de su facturación anual.