España retrasa liberación de la banda de 700 MHz por el coronavirus

El estado de alarma que impuso el gobierno de España por motivo del avance del coronavirus hará que se atrase la segunda fase del plan Segundo Dividendo Digital, que consistía en liberar completamente el espectro de la banda de 700 MHz de los canales de Televisión Digital Terrestre (TDT).

El calendario determinaba que las frecuencias en la banda de 700 MHz estén disponibles para prestar servicios de telecomunicaciones móviles a partir del 30 de junio de 2020. Pero esa meta no llegará.

La cuarentena nacional ha dificultado los trabajos por parte de los servicios técnicos para ir cambiando los canales en las cabeceras de los centros de emisión. Además, la televisión en abierto se considera un servicio esencial y especialmente crítico en esta situación, por lo que no se quiere arriesgar a que haya telespectadores que súbitamente pierdan canales y que tengan que resintonizar sus televisores.

El gobierno ya ha tomado la decisión de comunicar a las compañías que prestan estos servicios de transmisión y difusión de la señal de televisión que paren los cambios de canales, según informó el diario Expansión.

Este escenario se suma a la posibilidad de que la propia Comisión Europea (CE) acabe aplazando o retrasando también su calendario, ya que fue la CE la que fijó la fecha del 30 de junio de 2020 como límite máximo para que las frecuencias de la banda de 700 MHz estuvieran libres y a disposición de los operadores.

Gobierno español preserva a Telefónica de una posible venta hostil

El decreto 8/2020 que lanzó el gobierno de España, con las medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social por el coronavirus, incluye la protección a las empresas locales de posibles ofertas hostiles de adquisición que puedan surgir de los inversores extranjeros que buscan aprovechar la fuerte caída en el precio de las acciones. Esto abarca a Telefónica, cuyas acciones cayeron más de un tercio en el último mes producto de la pandemia.

El decreto establece que los inversores de fuera de la Unión Europea no podrán mantener una participación igual o superior al 10 por ciento en la lista de las empresas españolas.

Días atrás, circuló la versión de que Telefónica habría contactado a varios fondos de Medio Oriente, como Mubadala, QIA y Temasek, para evitar recibir una oferta pública de adquisición (OPA) que sea hostil.