Los legisladores conservadores en apoyo a la canciller alemana, Angela Merkel, respaldaron el documento de posición sobre redes móviles 5G, en el cual se pide implementar normas más estrictas para los vendedores extranjeros, pero sin prohibir la participación de Huawei, indicaron fuentes familiarizadas con el tema.
Los demócratas cristianos redactaron el documento que aborda las preocupaciones de los rebeldes del partido, quienes ven al proveedor chino como una amenaza para la seguridad nacional. Las fuentes indicaron que los legisladores demócratas cristianos habían apoyado el documento que, en lugar de imponer prohibiciones individuales, establece los principios de un enfoque de gestión de riesgos.
“Actores estatales con recursos suficientes pueden infiltrarse en la red de cualquier fabricante de equipos, incluso con verificaciones técnicas exhaustivas; los riesgos de seguridad no se pueden eliminar por completo”, aseguró la fuente. Resolver las diferencias con un bloque de legisladores pro-estadounidenses lleva a la construcción de un consenso más amplio entre Merkel, los socialdemócratas y los partidos.
Para Alemania, excluir a Huawei representaría un riesgo muy costoso, ya que sus tres operadores de red son clientes del vendedor chino; por ello, el documento hace una clara distinción entre acceso, transporte y redes centrales especialmente sensibles, permitiendo un manejo diferente de los componentes de Huawei en las diversas partes de la red 5G.
En el documento se sugiere el uso de productos de varias compañías, evitando así un “monocultivo” y solicitando que el concepto de confiabilidad se ajuste a lo propuesto en las leyes de seguridad de TI y telecomunicaciones del país. “Sólo se puede confiar en fabricantes de equipos si cumplen de manera verificable con un catálogo de seguridad claramente definido, descartando cualquier influencia del Estado extranjero en nuestra infraestructura 5G”, se lee en el escrito.
Además, los operadores tendrían hasta 2025 para cambiar el equipo de las redes 4G existentes, suministradas por proveedores que no cuenten con la certificación, una posición que mitigaría el costo para los operadores de extraerlo y reemplazarlo.
El documento de posición también insta a Alemania a impulsar una política industrial europea más amplia, garantizando que sus propias empresas puedan construir redes 5G internacionalmente competitivas y seguras. Ericsson y Nokia tendrán una reunión esta semana con Merkel, para discutir la situación.