Santiago de Chile. Entre 2017 y 2025, Chile recibió inversiones por 1,776 millones de dólares en infraestructura digital, principalmente en cables submarinos y Data Centers. Además, existen proyectos anunciados por más de 7,700 millones de dólares para los próximos años, reveló Mercedes Aramendía, directora ejecutiva de la Alianza por la Infraestructura Digital e Internet Abierta (Dig.ia-LAC), durante el Chile Digital Summit 2026.
La abogada subrayó que estas inversiones trascienden el despliegue de infraestructura y generan efectos directos en la innovación y el desarrollo económico del país. Como ejemplo, señaló que DIG.IA-LAC ha cuantificado un impacto anual de 481 millones de dólares en la economía chilena, con beneficios que alcanzan a trabajadores, pequeñas y medianas empresas (pymes) y otros sectores productivos.
Asimismo, la Alianza identificó un incremento superior al 3.72% en la productividad laboral, así como en distintos sectores productivos y en el gobierno.
Condiciones para atraer infraestructura digital
Aramendía, expresidenta de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec) de Uruguay, explicó que la infraestructura digital comienza mucho antes de lo que suele imaginarse. Recordó que los cables submarinos, instalados en el fondo del océano, transportan el 99% del tráfico internacional de Internet, un segmento cuya inversión se ha multiplicado por 12 durante la última década.
La especialista destacó que se trata de una infraestructura de carácter global, por lo que los países compiten para convertirse en destinos de estas inversiones. En ese contexto, identificó cuatro condiciones esenciales para atraerlas: reglas claras, infraestructura habilitante, un Internet abierto y disponibilidad de talento.
A estos factores, agregó la importancia de impulsar políticas públicas e incentivos que fomenten la innovación, la competitividad y la colaboración entre los sectores público y privado.
Durante su conferencia en el evento, Aramendía sostuvo que el desarrollo de la infraestructura debe avanzar de manera paralela con el fortalecimiento de las habilidades digitales y su aplicación en ámbitos como el trabajo, la salud y las pymes.
También reconoció las medidas adoptadas por el gobierno chileno para fortalecer el ecosistema digital, entre ellas el lanzamiento del Plan Nacional de Data Centers y la creación de la Agencia Nacional de Ciberseguridad.
“La infraestructura se debe ver como una política de desarrollo, una estrategia de país”, concluyó Aramendía.