El país que garantice energía confiable atraerá los Centros de Datos e IA: Ignacio Castro de Invenergy
El crecimiento acelerado de la Inteligencia Artificial está modificando la planeación energética mundial. Para Ignacio Castro, vicepresidente de Desarrollo Internacional de Negocios de Invenergy, la disponibilidad de electricidad confiable, limpia y continua será el principal factor que determinará dónde se instalarán los nuevos Centros de Datos y qué países lograrán atraer las inversiones de la economía digital.
La explosión de la Inteligencia Artificial (IA) está transformando la industria energética y obliga a replantear la forma como se genera, transmite y consume electricidad.
Para atender la nueva generación de Centros de Datos, los sistemas eléctricos deberán crecer con mayor rapidez, incorporar más energías renovables, almacenamiento con baterías y generación de respaldo.
Si un país no puede garantizar suministro eléctrico confiable, los Centros de Datos elegirán otro destino. Y con ellos se irán empleos, inversión, innovación y desarrollo tecnológico, afirmó Ignacio Castro.
Además, conforme la Inteligencia Artificial se integra en hospitales, manufactura, servicios financieros, transporte y prácticamente todos los sectores económicos, la continuidad operativa de los Centros de Datos adquiere una dimensión crítica para la economía y la sociedad.
Hasta hace unos años, la demanda eléctrica seguía patrones relativamente previsibles. En las economías desarrolladas permanecía estancada debido a la eficiencia energética y la desindustrialización. México mantenía un crecimiento moderado impulsado por el aumento de la población y la actividad industrial. Ese escenario cambió de forma radical con la llegada de la IA Generativa.
Los nuevos Centros de Datos especializados para entrenamiento e inferencia de modelos de IA consumen volúmenes de energía que hace pocos años eran impensables, porque requieren electricidad de alta calidad, sin interrupciones y disponible las 24 horas del día.
“Estas cargas son gigantescas”, explicó Castro. No sólo demandan grandes cantidades de energía, necesitan un suministro altamente confiable porque cualquier interrupción representa pérdidas económicas para sus operadores.
Para Invenergy, empresa dedicada al desarrollo, construcción, financiamiento y operación de infraestructura energética, esta nueva realidad está modificando la planeación de proyectos eléctricos.
Su portafolio supera actualmente los 36 mil megawatts desarrollados en tecnologías como energía eólica, solar, almacenamiento con baterías y centrales de gas natural, una combinación que la empresa considera indispensable para acelerar la transición energética.
Los Centros de Datos consumen energía como una gran industria
El directivo de Invenergy explicó que los nuevos Centros de Datos rompen todos los parámetros de consumo eléctrico. Mientras un Data Center tradicional para telecomunicaciones demanda entre 8 y 12 megawatts, un Centro de Datos para Inteligencia Artificial operado por un hyperscaler puede requerir alrededor de 300 megawatts.
O sea, un solo Centro de Datos puede consumir una cantidad de electricidad comparable con las mayores mineras, acereras o cementeras del país. La diferencia es que un Centro de Datos puede construirse y conectarse en dos o tres años y funcionan permanentemente.
A diferencia de otras industrias que reducen su consumo durante la noche, estas instalaciones tecnológicas necesitan energía continua las 24 horas del día, todos los días del año. Eso obliga a desarrollar un sistema eléctrico distinto.
La energía solar resulta fundamental durante las horas de mayor radiación, pero deja de producir por la noche. La energía eólica depende del recurso disponible. Por ello, el almacenamiento con baterías y el gas natural adquieren un papel estratégico para garantizar el suministro permanente.
La energía es el nuevo factor de competitividad
Castro considera que el principal reto ya no consiste únicamente en construir Centros de Datos, sino en garantizar que exista energía suficiente para operarlos.
En México, explicó, existen tres grandes cuellos de botella. El primero es la capacidad de transmisión y transformación para conectar nuevas cargas. Le sigue la disponibilidad de generación suficiente para abastecerlas. El tercero está relacionado con la posibilidad de desarrollar generación en sitio y acceder oportunamente a equipos especializados.
Para el directivo, estos factores determinarán cuáles regiones podrán convertirse en polos de infraestructura digital durante los próximos años.
“Si no se resuelve el acceso o suministro de energía confiable para un Data Center, simplemente no se va a construir o se va a ir a otro lugar”, advirtió.
La competencia internacional por atraer inversiones de IA ya no depende únicamente de incentivos fiscales, disponibilidad de terrenos o conectividad de fibra óptica. La electricidad es un elemento decisivo.
Uno de los mensajes centrales de Castro es que la transición energética no debe entenderse como una sustitución de tecnologías. Ninguna fuente de generación puede resolver por sí sola las nuevas necesidades energéticas.
Las energías eólica y solar seguirán expandiéndose por su competitividad y escalabilidad, pero deberán complementarse con almacenamiento y centrales de gas natural capaces de proporcionar respaldo al sistema, firmeza y estabilidad mientras continúa creciendo la participación de las fuentes renovables.
Además de la expansión de la energía eólica, solar y del almacenamiento, Castro identifica el regreso de la energía nuclear como alternativa para atender el crecimiento estructural de la demanda.
También prevé una nueva generación de turbinas eólicas considerablemente más grandes y eficientes, capaces de producir electricidad con menores velocidades de viento.
En energía solar observa avances acelerados gracias a módulos bifaciales, seguidores solares más sofisticados y plataformas digitales que optimizan permanentemente la operación.
Como ejemplo menciona La Toba, California, donde Invenergy desarrolló una planta solar acompañada de una gran batería capaz de entregar energía constante durante 14 horas, reduciendo la variabilidad típica de la generación fotovoltaica.
Infraestructura eléctrica
Invenergy participa en proyectos para desarrollar soluciones energéticas destinadas a Centros de Datos tanto en Estados Unidos como en México. Desarrolla parques eólicos y solares respaldados mediante contratos financieros de largo plazo con grandes consumidores industriales. También participa en el diseño de infraestructura eléctrica para facilitar nuevas conexiones a la red.
Cuando esa conexión no puede realizarse inmediatamente, desarrolla proyectos de generación en sitio que permiten acelerar la construcción de los Centros de Datos mientras se amplían las redes de transmisión. En muchos casos, estas soluciones utilizan gas natural y sistemas de recuperación de calor que pueden aprovecharse para los procesos de enfriamiento de los Centros de Datos. La meta es reducir costos operativos y emisiones.
La nueva infraestructura deberá ser flexible, redundante y altamente confiable, características especialmente valoradas por los operadores de Centros de Datos.
Castro considera que los mercados eléctricos continuarán evolucionando conforme avancen tecnologías como Inteligencia Artificial, monitoreo en tiempo real, almacenamiento distribuido y vehículos eléctricos.
En el futuro, incluso las baterías de automóviles eléctricos podrán participar en el mercado eléctrico, almacenando energía cuando exista abundancia y devolviéndola al sistema cuando aumente la demanda.
México vuelve a abrir oportunidades
Después de varios años de limitada incorporación de nueva infraestructura eléctrica, Castro observa un cambio de perspectiva.
Considera que actualmente existe mayor claridad sobre la política energética y que el país entra en una nueva etapa de inversiones en transmisión y generación.
Invenergy participa simultáneamente en procesos promovidos por el gobierno y en proyectos privados vinculados con grandes consumidores, especialmente Centros de Datos.
Para la empresa, el crecimiento del mercado eléctrico mayorista será un elemento esencial para detonar nuevas inversiones y ampliar la oferta energética.