Canadá presenta proyecto de ley para restringir redes sociales a menores y regular la IA
El gobierno de Canadá presentó ante el Parlamento un proyecto de ley de seguridad digital para restringir el acceso de menores de 16 años a las redes sociales, salvo en plataformas que cumplan estándares específicos de protección infantil.
La iniciativa también regula los sistemas de Inteligencia Artificial (IA) y crea un organismo supervisor. Las empresas que incumplan las normas enfrentarán multas de hasta 10 millones de dólares canadienses o el 3% de sus ingresos globales, la cifra que resulte mayor.
Marc Miller, ministro de Identidad y Cultura, señaló que las redes y los chatbots de IA están diseñados para captar la atención, convirtiéndose en una fuente de ansiedad, aislamiento, depresión y otros problemas de salud mental para muchos jóvenes canadienses. El funcionario afirmó que la ley busca ofrecer un entorno virtual seguro que “permita a los jóvenes conectar en persona, forjar amistades, concentrarse en la escuela y aprender habilidades prácticas para que puedan prosperar”.
Además de las restricciones en redes sociales, el proyecto incorpora medidas para supervisar los chatbots de Inteligencia Artificial mediante la creación de un regulador digital que establecerá normas de seguridad para estas tecnologías.
Este debate se alinea con una corriente internacional: tras la histórica prohibición en Australia para menores de 16 años —que derivó en la eliminación de cinco millones de cuentas en su primer mes—, países como Francia, Dinamarca y Polonia evalúan endurecer sus restricciones, mientras que Grecia limitará el acceso a menores de 15 años a partir de 2027.
Sin embargo, la propuesta canadiense busca ir un paso más allá del modelo australiano. Según informó Reuters, Brett Caraway, profesor de la Universidad de Toronto especializado en tecnología y privacidad, explicó que esta iniciativa implica un conjunto de obligaciones más complejo para las plataformas, y aspira a “rediseñar el ecosistema de las redes sociales para hacerlo seguro para los niños, sino que integra la regulación de la Inteligencia Artificial dentro del mismo marco normativo”.
Esta propuesta surge bajo un fuerte escrutinio sobre las plataformas tecnológicas. Recientemente, familias afectadas por un grave tiroteo masivo en Canadá demandaron a OpenAI, alegando que la empresa sabía que el atacante discutía sus planes con ChatGPT y no alertó a las autoridades.