CAF propone convertir la transición energética y digital en motores de integración para América Latina

Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF, aseguró que la región puede aprovechar su capacidad energética y la revolución digital para navegar los vientos de la incertidumbre geopolítica.

Ciudad de México. La transición energética, ecológica y digital es una oportunidad para impulsar la integración regional, elevar la productividad y fortalecer la posición estratégica de América Latina en el mundo.

Así lo afirmó el presidente ejecutivo de CAF-banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, Sergio Díaz-Granados, en el marco del IX Congreso Iberoamericano del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi).

Hoy en día, el mundo enfrenta una serie de turbulencias ocasionadas por la fragmentación geopolítica, las tensiones comerciales y la reconfiguración del orden económico global, explicó.

Relacionado: CAF inyectará 10,000 mdd para promover la integración digital de América Latina

Es en ese contexto que la transición energética y la transformación digital pueden ser palancas para impulsar su integración regional y el desarrollo socioeconómico.

Díaz-Granados sostuvo que la región enfrenta un momento de transformación comparable a una gran travesía marítima.

Utilizando la metáfora del Galeón de Manila, explicó que América Latina debe aprender a navegar los “vientos” de la incertidumbre geopolítica, aprovechar las “corrientes” de las grandes transiciones globales y fortalecer su “capacidad de navegación” mediante instituciones sólidas, políticas públicas efectivas y una mayor cooperación entre los sectores público y privado.

Integración regional no es opcional

El directivo advirtió que la región ya no puede considerar la integración como una aspiración política, pues se trata de una condición indispensable para competir en un escenario internacional dominado por grandes bloques económicos.

Ningún país latinoamericano cuenta por sí solo con la escala necesaria para influir en las cadenas globales de valor o en las nuevas dinámicas tecnológicas y productivas, advirtió.

En este sentido, destacó el potencial de una relación más estrecha entre América Latina y Europa, impulsada por la creciente red de acuerdos comerciales entre ambas regiones.

A su juicio, la simplificación de reglas comerciales y la mayor coordinación regulatoria podrían incrementar significativamente el comercio intrarregional y facilitar el flujo de capital, conocimiento y talento.

Transición energética, ventaja competitiva

Otra de las anclas para América Latina y el Caribe puede ser la transición energética. Díaz-Granados afirmó que la región posee atributos únicos para convertirse en un actor clave de la nueva economía global gracias a sus abundantes recursos energéticos, minerales críticos y capacidad de generación de energía.

Sin embargo, subrayó que la riqueza de recursos no garantiza por sí sola el desarrollo. Los países deben impulsar acciones que permitan utilizar esos activos para reducir la pobreza, estabilizar las economías y generar nuevas fuentes de crecimiento.

Destacado: América Latina en la guerra silenciosa de EE. UU. y China por los minerales críticos 

Para lograrlo, planteó la necesidad de movilizar inversiones que permitan transformar los recursos naturales en cadenas de valor regionales y en oportunidades de desarrollo productivo.

Esto significa que América Latina debe aprovechar la demanda global de minerales críticos, energías renovables e infraestructura eléctrica para atraer capital y acelerar la industrialización asociada a la transición energética.

Infraestructura digital e Inteligencia Artificial

Díaz-Granados también identificó la transición digital como una de las corrientes más importantes que atraviesan actualmente a América Latina. La expansión de la Inteligencia Artificial (IA) está generando una creciente demanda de infraestructura digital, particularmente Centros de Datos y capacidad de cómputo que permitan a la región participar en la economía basada en datos.

La región debe adoptar las nuevas tecnologías digitales y, al mismo tiempo, utilizarlas para transformar sectores productivos completos y mejorar la competitividad regional, consideró el presidente ejecutivo de CAF.

Desde su punto de vista, la Inteligencia Artificial tendrá un impacto transversal sobre empresas, gobiernos y ciudadanos, por lo que la región tiene que prepararse para aprovechar sus beneficios y gestionar sus riesgos.

Como parte de esta estrategia, anunció que CAF lanzará en julio un Fondo de Alto Impacto enfocado en startups tecnológicas de América Latina, con el objetivo de impulsar innovación y soluciones digitales para los principales desafíos de desarrollo de la región.

Financiamiento y cooperación

La capacidad de América Latina para aprovechar la transformación energética y digital depende, en gran medida, de su habilidad para construir infraestructura, movilizar financiamiento y coordinar políticas que le permitan navegar un entorno internacional cada vez más complejo.

Por ejemplo, la región necesita invertir en su infraestructura eléctrica para asegurar el suministro para los Centros de Datos y así atraer inversiones. También requiere aumentar su capacidad de explotación y procesamiento de minerales críticos, que son esenciales en la transición energética.

image 43
Foto: DPL News

En ese sentido, Nadia Calviño, presidenta del Banco Europeo de Inversiones (BEI), dijo que el organismo busca ser un socio estratégico para movilizar recursos para proyectos prioritarios en materia de energía, desarrollo local, economía circular, igualdad de género y más.

Durante el Congreso, la presidenta del BEI señaló que América Latina tiene importantes oportunidades por delante, que puede capitalizar si construye “soluciones globales” en colaboración con aliados como la Unión Europea, ya que eso posibilitará multiplicar el impacto en el contexto internacional complejo que se vive actualmente.