Brasil busca protagonismo global en la transición energética, dice Lula da Silva en Alemania
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que el país “se cansó de ser tratado como invisible” en el escenario internacional y lo defendió como una potencia en transición energética y reindustrialización durante su discurso en la apertura de Hannover Messe 2026, que comenzó este lunes 20 de abril en Alemania, considerada una de las mayores ferias industriales del mundo.
Según información del gobierno brasileño, la visita prevé la firma de cerca de 10 acuerdos bilaterales entre Brasil y Alemania. Los entendimientos abarcan áreas como defensa, cambio climático, infraestructura, Inteligencia Artificial, innovación energética, bioeconomía, desarrollo sostenible, aplicaciones digitales e investigación científica, incluyendo temas vinculados a los océanos y a la ecorregión del Cerrado.
La participación brasileña en el evento ocurre en un contexto en el que el gobierno busca ampliar la presencia del país en debates globales sobre industria, innovación y sostenibilidad.
Lula destacó que Brasil reúne condiciones para ocupar un papel central en las transformaciones de la economía global, especialmente a partir de su matriz energética relativamente más limpia y su potencial en energías renovables.
“Tenemos una buena base intelectual, tenemos una buena base tecnológica, tenemos empresas extraordinarias como Petrobras, tenemos empresas como Embraer, que es el tercer mayor productor de aviones del mundo. Y tenemos la capacidad de compartir con Alemania cosas en toda América del Sur. Y por qué no decirlo, empezar a mirar hacia el continente africano”, afirmó.
En su discurso, el presidente también reforzó la estrategia de reposicionamiento internacional del país, con foco en tecnología, industria verde y atracción de inversiones vinculadas a la descarbonización. La participación en la feria integra este movimiento de inserción en cadenas industriales más sofisticadas y de mayor valor agregado.
Además de la agenda más amplia de cooperación económica, tecnológica y ambiental, Brasil y Alemania avanzaron también en un eje considerado estratégico: minerales críticos y tierras raras.
Ambos países firmaron una declaración de intenciones para la cooperación en este sector, con foco en investigación, desarrollo e innovación a lo largo de toda la cadena productiva, incluyendo no sólo la extracción, sino también el procesamiento y el desarrollo tecnológico asociado; en línea con lo firmado dos días antes con España, en una agenda que abarca el bienio 2026-2028.
La iniciativa busca reducir la dependencia de cadenas globales concentradas en pocos países, al mismo tiempo que incentiva la transferencia de tecnología y la agregación de valor industrial en Brasil. El acuerdo también prevé el estímulo a proyectos conjuntos entre empresas e instituciones de investigación de ambos países.
En el discurso y en las negociaciones paralelas a la feria, el gobierno brasileño reforzó la estrategia de reposicionamiento de Brasil como proveedor de insumos estratégicos para la economía de bajo carbono, especialmente minerales utilizados en baterías, tecnologías energéticas y soluciones industriales avanzadas.