Espectro flexible y 5G privado: la ventaja de México para la Industria 4.0
La combinación de neutralidad tecnológica y acceso versátil al espectro abre una ventana para el despliegue de redes 5G privadas en manufactura, minería, logística y agroindustria, justo cuando el nearshoring acelera la relocalización productiva hacia México.
México podría estar sentando las bases de una de las ventajas competitivas menos visibles pero más decisivas para el desarrollo de la Industria 4.0: un modelo altamente flexible de acceso al espectro radioeléctrico, capaz de habilitar redes 5G privadas para aplicaciones industriales avanzadas.
Durante un webinar impartido ante la Cámara China de Comercio y Tecnología, Javier Juárez Mojica, expresidente del extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), expuso que el país cuenta con un marco regulatorio que permite múltiples modalidades de acceso al espectro, una condición para acelerar la automatización industrial, la manufactura inteligente y la digitalización de sectores estratégicos.
En un contexto en el que el nearshoring puede impulsar el potencial productivo de México, el despliegue de redes 5G privadas es un factor esencial para sostener la competitividad industrial, particularmente frente a potencias tecnológicas como China, Corea del Sur y Alemania.
Espectro para 5G industrial
La industria coincide en que el verdadero potencial de 5G se encuentra en las redes privadas, capaces de ofrecer baja latencia, alta confiabilidad, seguridad reforzada y control total de la red, elementos indispensables para aplicaciones críticas.
“El 5G no se concesiona por generaciones, sino por espectro, y en México existe neutralidad tecnológica. Esto permite que cualquier concesionario use sus bandas para ofrecer servicios 5G”, explicó Juárez, desmitificando la idea de que la ausencia de una licitación específica frena el avance del 5G en el país.
Esta flexibilidad permite a empresas industriales desplegar sus propias redes, sin depender exclusivamente de los operadores.
Modelo con múltiples puertas de entrada
El esquema mexicano destaca por ofrecer diversas modalidades para el acceso al espectro, algo poco común en mercados emergentes:
1) Uso secundario del espectro
El uso secundario permite asignaciones temporales para eventos especiales (hasta 60 días) e instalaciones industriales y comerciales (hasta siete años, prorrogables).
Juárez Mojica detalló que dicho esquema ha sido particularmente utilizado por empresas mineras, ubicadas en zonas remotas sin cobertura tradicional, pero su alcance puede extenderse a plantas manufactureras, agroindustria, puertos y centros logísticos.
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2) Uso experimental
El uso experimental otorga acceso al espectro hasta por dos años para probar conceptos tecnológicos sin fines comerciales inmediatos, ideal para proyectos piloto de automatización, robótica o gemelos digitales.
3) Uso privado directo del espectro
Una de las novedades más relevantes introducidas por la reforma de 2025 fue la posibilidad de asignar concesiones directas para uso privado, sin necesidad de pasar por licitación pública.
Este cambio, según Juárez, “puede convertirse en un parteaguas para el desarrollo de las verticales 5G en México”, al reducir barreras regulatorias y acelerar la adopción industrial.
4) Espectro de uso libre
La banda de 6 GHz, actualmente abierta a la operación de la tecnología WiFi 6, permite soluciones inalámbricas avanzadas sin requerir concesión, facilitando la conectividad dentro de plantas industriales y campus corporativos.
Manufactura inteligente
El potencial del 5G industrial contrasta con la brecha que México mantiene en manufactura avanzada.
De acuerdo con datos del Foro Económico Mundial citados por Juárez, de 223 fábricas inteligentes reconocidas a nivel global, sólo tres se encuentran en México, frente a 99 en China.
Si bien esta disparidad revela un rezago estructural, también puede ser una oportunidad si se logra integrar conectividad avanzada, automatización, Inteligencia Artificial y analítica industrial para elevar la productividad, reducir costos, mejorar la eficiencia energética y fortalecer la trazabilidad.
Así que, en este escenario, el modelo flexible de espectro se convierte en una herramienta para atraer inversión tecnológica, particularmente en sectores como el automotriz y electromovilidad, electrónica, dispositivos médicos, agroindustria, minería y logística portuaria.
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Nearshoring y 5G privado
Gracias al auge del nearshoring, México se ha posicionado como el principal exportador hacia Estados Unidos, desplazando a China en 2023, señaló el experto. Sin embargo, mantener ese liderazgo exige infraestructura digital de clase mundial.
Las plantas manufactureras que están llegando al país compiten en capacidad tecnológica, automatización, resiliencia operativa y eficiencia logística.
Y en ese contexto, las redes 5G privadas son un habilitador clave, al posibilitar la robótica colaborativa, los vehículos autónomos internos, el monitoreo en tiempo real, control remoto de maquinaria, gemelos digitales y mantenimiento predictivo.
China–México: complementariedad tecnológica
Juárez subrayó que la experiencia china en infraestructura inteligente representa una ventana de cooperación estratégica con México, justo cuando empresas chinas buscan plataformas productivas cercanas al mercado norteamericano.
La convergencia entre capacidad tecnológica china y la posición geográfica mexicana podría detonar nuevos clústeres industriales de alto valor agregado, siempre que el entorno regulatorio mantenga certeza jurídica, neutralidad competitiva y agilidad administrativa.
Pese a contar con un marco altamente flexible, el desafío será convertir esta arquitectura regulatoria en proyectos tangibles que aceleren la transformación productiva.