México duplica capacidad de Data Centers, pero la energía amenaza su lugar en América Latina
MEXDC advierte que, sin política integral y planeación eléctrica, México podría perder la oportunidad de liderar el mercado de Data Centers, por lo que necesita ser más competitivo.
México parece avanzar con rapidez en la carrera de infraestructura digital. En apenas tres años, el país más que duplicó su capacidad operativa de Data Centers, al pasar de 115 Megawatts (MW) en 2023 a 279 MW en 2026.
Sin embargo, ese crecimiento todavía no alcanza para competir al ritmo de otros mercados regionales y enfrenta un obstáculo estructural: la falta de energía disponible.
Durante una conferencia organizada por MEXDC con motivo de su tercer aniversario, directivos de la industria advirtieron que México vive un momento clave: tiene demanda, inversiones e interés global, pero requiere acelerar la infraestructura eléctrica para no perder competitividad frente a Brasil y Chile.
“Avanzar de 115 megawatts a 279 megawatts en tres años es un símbolo de crecimiento”, afirmó Amet Novillo, presidente de la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC) y también director general de Equinix México. No obstante, aún existe una meta lejana que alcanzar.
México crece, pero sigue atrás
Aunque el salto de capacidad refleja un mercado dinámico impulsado por la Nube, la digitalización empresarial y la Inteligencia Artificial (IA), México aún se mantiene por debajo de otras economías latinoamericanas.
De acuerdo con cifras compartidas por MEXDC, Brasil suma alrededor de 900 MW, México alcanza 279 MW y Chile registra 258 MW.
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Pese a que México posee una de las economías más grandes de la región, cercanía con Estados Unidos y ventajas logísticas para convertirse en hub digital continental, se está quedando atrás en materia energética.
“Necesitamos ser más competitivos”, señaló Adriana Rivera, directora ejecutiva del organismo, y agregó que el país debería ocupar una posición más sólida en capacidad instalada.
El cuello de botella está en la energía
Pese al interés de inversionistas y operadores globales, el principal freno no está en la demanda ni en la conectividad, sino en el acceso a electricidad suficiente y oportuna para nuevos proyectos.
Actualmente existen 205 MW en construcción, pero varios desarrollos avanzan con lentitud por la disponibilidad energética y los tiempos de conexión a la red.
“Para la liberación son pocos (…), mucho tiene que ver con la velocidad de la disponibilidad energética”, explicó Novillo al referirse al ritmo actual de expansión de Data Centers.
La asociación recordó que la meta sectorial es alcanzar 1,500 MW hacia 2030, un objetivo ambicioso que exigirá multiplicar varias veces el ritmo actual de crecimiento.
La industria ya invierte en infraestructura eléctrica
Ante los retrasos, empresas del sector comenzaron a participar directamente en obras para fortalecer por su cuenta la red eléctrica nacional.
Rivera expuso que la industria ha comprometido una inversión de 340 millones de dólares, principalmente en la región del Bajío, para construir subestaciones de alto voltaje, líneas de transmisión, patios de maniobra y refuerzos de distribución eléctrica.
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“Estamos haciendo obras millonarias que se van a donar a la red eléctrica nacional”, pero no puede tratarse de una estrategia por proyecto, sino que se requiere una política integral, advirtió Rivera
IA y Nube presionan la demanda
El contexto global juega a favor de México. La expansión de la IA Generativa, servicios en la Nube, streaming, fintech y aplicaciones empresariales está elevando la necesidad de procesamiento local y baja latencia.
Para MEXDC, la conectividad dejó de ser el principal problema gracias al despliegue de fibra óptica y nuevas rutas internacionales. La conectividad en Data Centers, por el momento, no ha sido un freno para el crecimiento, según la asociación.
México enfrenta una paradoja: mientras la economía digital exige más capacidad de cómputo, el país aún no capitaliza por completo su ubicación estratégica, su mercado interno ni la relocalización de inversiones tecnológicas.
Si logra resolver permisos, planeación eléctrica, política pública y talento especializado, podría posicionarse como uno de los mercados más relevantes de infraestructura digital en América Latina. Si no, otros países seguirán captando proyectos de hiperescala y servicios ligados a la IA.