Reutilización de torres acelera despliegue 5G en Brasil

Un estudio publicado por el think tank IPE Digital en noviembre, elaborado en colaboración por Agostinho Linhares y Leonardo Euler, expresidente de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), revela que en Brasil, hasta agosto de 2024, la implementación del 5G se ha llevado a cabo principalmente mediante la reutilización de infraestructuras existentes.

Aproximadamente 87.3 por ciento de las estaciones 5G se instalaron en lugares con infraestructuras ya en funcionamiento, a distancias de hasta 40 metros de las estructuras anteriores. Sólo 12.7 por ciento de las estaciones 5G se implementaron en nuevas infraestructuras, de las cuales 69.4 por ciento se ubicaron a una distancia de 40 a 500 metros y 30.6 por ciento a más de 500 metros.

El estudio destaca que el aprovechamiento de las redes 4G existentes ha sido crucial para la expansión inicial de la tecnología, que ya está disponible en el país desde hace dos años, especialmente en áreas urbanas.

La mayoría de las estaciones 5G en Brasil son de gran tamaño, con el 99.4 por ciento utilizando equipos con una potencia superior a 10W. Este tipo de infraestructura es predominante, especialmente en áreas con una red 4G consolidada.

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Sin embargo, las perspectivas para áreas densamente urbanizadas, como plazas, centros comerciales y calles concurridas, indican la necesidad de estaciones de menor tamaño, conocidas como small cells, que se instalan en postes, fachadas de edificios y otros lugares estratégicos. Estas small cells son esenciales para atender la alta demanda de tráfico y mejorar la cobertura, especialmente en lugares con gran concentración de personas.

El estudio también señala que el uso de estas small cells y la instalación de más estaciones 5G en áreas ya cubiertas y en nuevas zonas son fundamentales para ampliar la capacidad de la red. Se espera que la banda de 6/7 GHz, aún en proceso de implementación, comparta la infraestructura de las redes de 3.5 GHz, lo que mejorará la experiencia del usuario, especialmente en lugares con mayores distancias entre las estaciones.

A pesar de los avances, Brasil aún enfrenta desafíos, especialmente en relación con la inclusión digital. El 5G por sí solo no es suficiente para resolver la brecha digital, sobre todo en áreas de menor ingreso. Aunque el país ya tiene la frecuencia habilitada en todo su territorio.

En este contexto, la regulación del uso de bandas de espectro como las de 700 MHz y 2.3 GHz, además del incentivo al uso de dispositivos de entrada, será esencial para ampliar el acceso a la tecnología, garantizando que las poblaciones de regiones más remotas también puedan beneficiarse de la conectividad proporcionada por 5G.