Conclusiones de la IV Reunión de la Conferencia de Ciencia, Innovación y TIC de la CEPAL

La IV Reunión de la Conferencia de Ciencia, Innovación y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) fue un paso valioso para contribuir en la creación de una agenda regional que promueva el desarrollo productivo sostenible e inclusivo en temas agroecológicos, biomédicos y de energías renovables, con base en las herramientas que usa la ciencia, la tecnología y la innovación (CTI) como motores de cambio y progreso.

Durante el encuentro a principios de abril, que congregó a 23 delegaciones y altas autoridades en ciencia de la región, y a unos 500 participantes, se evidenció el compromiso regional en materia de ciencia, tecnología e innovación (CTI) como un eje estratégico de desarrollo.

Como anfitriona del encuentro, Colombia asumió la Presidencia de la Conferencia por un periodo de dos años, con la importante tarea de liderar la cooperación en CTI regional de manera inclusiva y diferencial, especialmente enfocada en beneficiar a las comunidades más vulnerables.

Lee también: Políticas de ciencia, tecnología e innovación fortalecerán a América Latina y el Caribe

Uno de los aspectos clave abordados en la IV Reunión fue el desarrollo de lineamientos para el periodo 2024-2025 en América Latina, los cuales están centrados en mejorar la productividad, crear nuevos sectores mediante la innovación y el emprendimiento tecnológico, así como el fortalecimiento de la institucionalidad pública y la cooperación regional e internacional.

Estos lineamientos responden a la necesidad de impulsar un crecimiento económico sostenible que tenga un impacto positivo en la reducción de la pobreza y la desigualdad en la región.

Asimismo, diferentes países de la región compartieron iniciativas y experiencias exitosas implementadas en su territorio.

Uno de los casos más atractivos es el de Brasil, que “ha logrado incrementar su gasto en I+D (investigación y desarrollo) en un 2.5 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto), alcanzando así el objetivo propuesto por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para países en desarrollo”, aseguró Rubens Diniz, Jefe de Gabinete del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil.

Relacionado: Desarrollo productivo en América Latina y el Caribe será posible con colaboración pública-privada

Por su parte, países como Uruguay, Venezuela, El Salvador y Argentina han desarrollado estrategias efectivas para promover la innovación en el sector agropecuario, contribuyendo a la diversificación de su economía y al aumento de la productividad.

Además, se resaltó la importancia de fortalecer la gobernanza en la ciencia, la tecnología y la innovación, involucrando tanto al sector público como al privado en acciones coordinadas que impulsen la productividad y la competitividad de la región.

En este sentido, se identificaron áreas prioritarias de inversión, como la investigación en energías renovables, la biotecnología aplicada a la salud y el desarrollo de tecnologías limpias para combatir el cambio climático.

Asimismo, se hizo énfasis en la necesidad de descentralizar las políticas de CTI, promoviendo la participación activa de las regiones y comunidades locales en la formulación e implementación de estrategias. Un ejemplo destacado es Chile, que ha impulsado programas de apoyo a emprendedores y startups en regiones fuera de la capital, fomentando así la creación de empleo y la innovación a nivel local.