Tokyo Electron no abastecerá más a los clientes chinos que se encuentran en la lista negra de Estados Unidos
El japonés Tokyo Electron, proveedor de semiconductores, hizo caso a las advertencias de Estados Unidos y anunció que no abastecerá a los clientes chinos que estén incluidos en la lista negra de Washington, aseguró un ejecutivo de la compañía a Reuters, quien no quiso ser nombrado por la sensibilidad del tema.
La prohibición de Washington ha alcanzado a firmas no estadounidenses; mientras que China ha estado invirtiendo para poder construir su industria de semiconductores y reducir su dependencia por proveedores estadounidenses, japoneses y europeos; su objetivo es producir 70 por ciento de los semiconductores que usa para 2025.
El ejecutivo aclaró que no harían negocios con clientes chinos “con quienes Applied Materials y Lam Research tienen prohibido hacer negocios” y recalcó lo importante que es para ellos que el gobierno y la industria de Estados Unidos los vean como una empresa justa.
Existen versiones de que otro proveedor japonés de equipos de chips también está considerando detener sus envíos a empresas chinas que están en la lista negra. “El tema va más allá de algo que podamos decidir nosotros mismos”, aseguró una persona quien también se negó a ser identificada.
Ejecutivos de otros proveedores de equipos comentaron estar en comunicación con el ministerio de la industria japonesa y no haber recibido “ninguna instrucción específica del ministerio”. Uno de los ejecutivos mencionó estar consciente de que pueden tener graves problemas si aprovechan la prohibición de exportación estadounidense y expanden los negocios con China.
Tokyo Electron no especificó los nombres de los clientes chinos, pero en la lista de entidades que no pueden comprar productos de tecnología de firmas estadounidenses se encuentra Fujian Jinhua.
A Huawei sólo le queda la empresa HiSilicon, centrada en el diseño de chips y, por lo tanto, no es un comprador de equipos de fabricación, porque el diseñador ARM, propiedad de SoftBank, ya interrumpió la relación con la firma china.
En la ley de Estados Unidos se especifica que cualquier producto que comprenda 25 por ciento o más de contenido estadounidense está sujeto a las restricciones de control de exportación, pero este rubro no ha sido mencionado por los ejecutivos japoneses como una razón para cortar el suministro a las compañías chinas.
Tokyo Electron controla 90 por ciento del mercado para los fabricantes y desarrolladores de microchips, compitiendo de cerca con Applied Materials y Lam Research en algunos segmentos.
Actualmente, 16 por ciento de los semiconductores utilizados en China se producen ahí, de los cuales la mitad son fabricados por empresas chinas, según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales con sede en Washington.
La situación se complica cada vez más para China que a pesar de recibir inversiones fuertes de fabricantes de chips locales y extranjeros como Samsung, que la posicionaron como el segundo mercado mundial para equipos de chips el año pasado, ya se prepara para una caída sustancial de ganancias este año por la guerra comercial que enfrenta con Estados Unidos.