En cuatro continentes ya existen 25 empresas que están operando con 5G, y 60 por ciento del transporte de estas redes emplea equipos Ericsson, destacó el proveedor sueco durante un evento virtual.
La compañía ya cuenta con más de 85 acuerdos comerciales 5G a nivel mundial. En Europa se destacan alianzas con los operadores O2, Orange Rumania, TIM, Vodafone y Swisscom; en Norteamérica trabaja con AT&T, Verizon, Sprint y T-Mobile; en Asia, Ericsson se ha aliado con KT, LG Uplus, SK Telecom, Optus y Telstra; y en Medio Oriente y África ha establecido asociaciones principalmente con Batelco, Etisalat y Mobility.
Durante el encuentro se distinguieron los factores clave para el transporte de las redes 5G:
- Más ancho de banda.
- Menos latencia, capacidad de respuesta mejorada, IoT crítico emergente.
- Nuevas interfaces adecuadas a la velocidades actuales.
- Sincronización en microondas, fibra óptica y todos los dispositivos.
Actualmente, se está viviendo una transición de LTE a 5G. Algunas implementaciones de 5G aumentan la capacidad disponible en un 20 por ciento en comparación con 4G, mientras que otras proporcionan hasta 40 veces más ancho de banda.
Sin embargo, la cobertura de red para 4G es omnipresente, mientras que 5G al tener diferentes opciones de espectro se emplea diferente para la creatividad en zonas, capacidad urbana y cobertura nacional.
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Ericsson también señaló que la construcción de la red con el espectro de banda alta es altamente selectiva, ya que es apropiado para agregar capacidad al aire libre en zonas urbanas con una alta concentración de usuarios, como estaciones de trenes y autobuses, distritos comerciales centrales y alrededor de puntos de referencia.
En segundo lugar, puede proporcionar banda ancha fija a empresas y hogares residenciales en vecindarios suburbanos donde la fibra aún no llega.
El tercer tipo de implementación es en lugares de alto uso, donde 5G puede desbloquear un nuevo valor comercial en plantas de fabricación, almacenes, instalaciones deportivas, universidades, hospitales, etc., donde los cables son demasiado estáticos y las tecnologías inalámbricas alternativas son demasiado lentas, poco confiables o inseguras.