Corea del Sur ha sorprendido al mundo al ser el primer país en lanzar servicios móviles 5G a principios de abril de 2019. Este país asiático se ha adelantado a líderes tecnológicos como Estados Unidos, China y Japón, en la introducción de servicios móviles de quinta generación.
Después de recibir la aprobación del gobierno de Corea del Sur, SK Telecom, KT y LG UPlus han introducido al mercado planes comerciales de servicios móviles de quinta generación. Dichos planes ponen a disposición del consumidor final el smartphone de Samsung, Galaxy S10 5G.
En Estados Unidos, unas horas después, Verizon anunció el lanzamiento también de servicios 5G, peleando el liderazgo a Corea del Sur. El operador norteamericano ofrece sus servicios en áreas selectas de Chicago y Minneapolis, promocionando el smartphone de Motorola Z3.
No menos sorprendente ha sido el caso del operador estatal de Uruguay (Antel), que en menos de una semana después del aviso del lanzamiento de 5G en Corea del Sur y de Verizon en Estados Unidos, anunció su plan comercial de 5G para ese país, manifestando ser pionero en la introducción de estos servicios tanto en Uruguay como en América Latina, e incluso a nivel mundial.
Al escribir estas líneas es muy posible que se estén anunciando nuevos lanzamientos de 5G en varias áreas geográficas.
Lo anterior sucede justo en un momento en el cual todos los ojos del mundo están atentos en el despliegue de la tecnología 5G. Los operadores móviles esperan que sus nuevos servicios sean aceptados de manera contundente por el mercado y, al mismo tiempo, puedan capturar clientes de sus competidores.
La tecnología 5G proporcionará velocidades 20 veces mayores que la tecnología 4G, con una latencia entre 60 y 120 veces menores a la tecnología de cuarta generación, así como un mejor soporte para soluciones de Inteligencia Artificial y Realidad Virtual.
A estas altas velocidades, la tecnología 5G permitirá descargas en segundos de películas de alta definición y se abre la puerta para aplicaciones industriales que requieran muy alta velocidad en la transmisión de datos, así como potencializar el Internet de las cosas (IoT), la Inteligencia Artificial, entre muchas otras cosas.
Hay que tomar en cuenta que la tecnología 5G enfrenta retos importantes. Uno de ellos son las fuertes inversiones por parte de los operadores para desplegar infraestructura 5G, que sin haber obtenido un retorno sobre la inversión positivo en sus servicios de 4G, hace que retrasen el lanzamiento de nuevas tecnologías, a fin de recuperar sus inversiones en tecnologías salientes.
Por otra parte, la escasez de smartphones que soporten la tecnología 5G, así como sus altos precios, producirán una lenta adopción de esta innovación tecnológica. Sólo la población con altos ingresos podrá tener acceso a estos servicios. Aunado a lo anterior, habrá que considerar que es necesario tener espectro asignado para 5G y adicionalmente subastarlo para que pueda tener el uso correspondiente.
En el contexto anterior, habrá que señalar que las telecomunicaciones son un motor de desarrollo económico y que existe un gran interés por parte de los operadores, consumidores y los gobiernos por acelerar la introducción de la tecnología 5G en función de una mayor productividad, eficiencia y competitividad que proporcionará esta nueva generación tecnológica, así como el nacimiento de soluciones y aplicaciones disruptivas.
Son precisamente estas nuevas soluciones y aplicaciones los componentes que darán a la tecnología 5G la posibilidad de que los operadores de telecomunicaciones tengan un retorno sobre inversión (ROI, por sus siglas en inglés) positivo en el corto plazo, y que les permita seguir realizando investigación y desarrollo (R&D, por sus siglas en inglés) que asegure seguir avanzando en innovación tecnológica.
La tecnología 5G está produciendo mucha efervescencia en el mercado en cuanto a mayor velocidad y latencia. No obstante, si se limita la introducción de servicios 5G a los planes tradicionales en términos de gigabytes de uso, haciendo énfasis en mayor velocidad y menor latencia, pero no se potencializan la nuevas aplicaciones y servicios derivados de esta innovación tecnológica, entonces el consumidor podrá gozar de mayores velocidades para descargar contenido o ver aplicaciones de video, pero no se hará uso intensivo de esta novedad tecnológica en otros campos como los mercados verticales.
Las aplicaciones tales como ciudades inteligentes, el vehículo autónomo, la Realidad Aumentada e incluso temas como la Inteligencia Artificial y soluciones industriales, deben ser para los operadores los mercados en donde mayor enfoque deben tener; de no ser así, se repetirá el ciclo en el cual aparezca la sexta generación de tecnologías inalámbricas (6G), y nuevamente estarán demorando su introducción al mercado en función de que aún no habrán tenido un retorno sobre su inversión positivo.
Es necesario desarrollar nuevos modelos de negocios disruptivos que permitan capitalizar de manera más rápida y eficiente la tecnología 5G.
Mayores velocidades y menor latencia, aún siendo grandes logros tecnológicos, no deben ser los elementos de mayor peso a considerar en la introducción de la tecnología 5G. Hay que pasar de la parte meramente técnica a soluciones que tengan un impacto en nuestras vidas diarias.
En los años noventa la telefonía celular era utilizada exclusivamente para llamadas telefónicas e incluso mensajes (SMS), pero esta situación ha evolucionado. Actualmente, el dispositivo móvil tiene un sinfín de usos para la población, más allá de llamadas telefónicas o mensajes de texto.
De la misma manera, habrá que pasar de mayores velocidades de transmisión de datos a aplicaciones y soluciones disruptivas para la industria y sociedad, donde la mayor eficiencia, productividad y competitividad, derivado de las nuevas aplicaciones y soluciones de la tecnología 5G, también tendrán un impacto económico positivo para la sociedad en su conjunto.
Habrá que señalar que la regulación debe ser mucho más flexible y que se deben coordinar los esfuerzos entre la industria, los gobiernos, sociedad y academia, tendientes a encontrar las aplicaciones y servicios vía 5G, que mejoren las condiciones de vida de la sociedad.
No menos importante será diseñar programas gubernamentales que fomenten el uso de aplicaciones móviles tales como seguridad, transporte y ciudades inteligentes, así como buscar mecanismos fiscales y arancelarios que abaraten el precio de los dispositivos móviles, que permitan el acceso a la tecnología 5G a la población con menores ingresos.
Sin lugar a dudas, el tema de las frecuencias es un aspecto muy importante para la introducción de la tecnología 5G, en el cual los gobiernos deben establecer una hoja de ruta que considere las bandas de frecuencias, el despeje de las mismas, así como los tiempos para subastarlas.
Sobre este punto, habrá que señalar que una subasta de tipo recaudatorio trasladará al consumidor el costo que los operadores paguen por las frecuencias, por lo que será importante evitar fines recaudatorios en materia de licitaciones de las frecuencias.