La agencia de calificación crediticia Standard & Poor’s (S&P) calificó de manera negativa a Vodafone con respecto a su calificación de deuda actual “BBB +” en Creditwatch, en caso de que la Comisión Europea apruebe su adquisición de los activos de Liberty Global en Alemania, la República Checa, Hungría y Rumania.
La adquisición de las operaciones de Liberty Global le costará a Vodafone 18.4 mil millones de euros, incluida la deuda, pero S&P cree que esta adquisición podría colocarla en una posición ligeramente precaria, mientras que la aprobación de la transacción podría otorgarse durante los siguientes tres meses, por ello colocó a Vodafone en Creditwatch.
Esta adquisición no es lo único que S&P ha contemplado, pero sí el de más peso. También tomó en cuenta como factores contribuyentes los altos precios en las subastas de espectro, las dificultades operativas en mercados como España, la presión macroeconómica en Sudáfrica y la revisión de los precios en Italia. La firma considera que Vodafone está siendo demasiado despreocupado con sus gastos y está yendo en la dirección equivocada.
La calificación crediticia “BBB+” sugiere que una compañía tiene la capacidad para cumplir con sus compromisos financieros, aunque las condiciones adversas del mercado podrían afectar su capacidad para satisfacer las demandas financieras. Vodafone tiene demasiadas deudas y un bajo rendimiento.
El operador de telecomunicaciones ha anunciado medidas para conservar efectivo y limitar el impacto negativo, recortó dividendos y puso en marcha estrategias de rentabilidad, pues busca que los costos de la adquisición de Liberty Global se compensen con sinergias operativas.
S&P pronostica que la deuda ajustada a EBITDA disminuirá a casi 3.2x para el año fiscal 2016, sin reducción a menos de 3x. El estado de Creditwatch se resolverá una vez que se cierre el acuerdo con Liberty Global e informó que no bajará aún más la calificación crediticia de la firma.