Trump y su disfraz de tecnólogo

Donald Trump no es en lo más mínimo una persona que le interese la ciencia y la tecnología, aunque así lo quiera hacer ver al aparentar ser cercano a personajes como Elon Musk y recientemente Buzz Aldrin, el segundo astronauta que pisó la Luna.

Y es que esta semana, Buzz Aldrin expresó abiertamente su apoyo al candidato republicano Donald Trump.

El astronauta escribió una carta profundamente nacionalista en la que ensalza el supuesto trabajo de Donald Trump para impulsar la ciencia y la tecnología, específicamente la nueva carrera espacial con destino a Marte.

“A lo largo de los años, he visto cómo la estrategia de nuestro gobierno para abordar el espacio crecía y menguaba, una dinámica fluctuante que me ha decepcionado en ocasiones. Pero durante la primera administración de Trump, me impresionó ver cómo se elevó la exploración espacial humana y se convirtió nuevamente en una política de gran importancia.

“Durante el primer mandato del presidente Trump, Estados Unidos vio un renovado interés en el espacio. Su administración reavivó los esfuerzos nacionales para volver a la Luna y avanzar hacia Marte, programas que continúan hasta el día de hoy”, publicó Buzz Aldrin.

Incluso, el astronauta de 94 años de edad hace referencia a Elon Musk, dueño de SpaceX, a quien califica como un visionario.

La carta del astronauta sale a la luz justo una semana antes de la elección presidencial del próximo 5 de noviembre, y en realidad no es nada más que un recurso de propaganda para tratar de ganar votos.

Donald Trump está tratando, de manera desesperada, hacer creer junto con su único aliado del mundo tecnológico, Elon Musk, que su mandato será uno de los más innovadores.

Pero basta con poner un poco de atención para darse cuenta que Donald Trump no habla de un desarrollo y apoyo industrial tecnológico de manera integral, sino simplemente suelta promesas que son parte de la verborrea y noticias falsas que a diario propaga.

Por ejemplo, en lugar de proponer un plan de desarrollo tecnológico liderado por Elon Musk, su supuesto brazo derecho en estos temas, lo propuso para ser parte de su gobierno en una comisión de eficiencia gubernamental.

En cambio, su contraparte demócrata, Kamala Harris, es parte de un gobierno que ha impulsado a la industria tecnológica estadounidense con planes estratégicos como la Ley CHIPS. De hecho, una gran parte de inversionistas y ejecutivos de esta industria han expresado su apoyo a la vicepresidenta de Estados Unidos.

Donald Trump es un charlatán que incluso debe ser una preocupación, porque desde su figura de peso, es de las principales personas en el mundo que propaga fake news a diestra y siniestra, hay que recordar todas las cosas que inventó durante el único debate con Kamala Harris.

Al mundo le sobran los líderes extremistas, falsos y ególatras, y lo que hace falta son líderes con seriedad que busquen el bienestar no sólo de su país, sino por lo menos de sus regiones.

El próximo martes 5 de noviembre veremos qué opción eligen los estadounidenses.

¡Nos leemos en la próxima Big Tech!