- Pero la televisión tradicional vislumbra un panorama “poco claro” en cuanto a suscriptores, ingresos de distribución y publicidad.
De cara a un consumo de streaming cada vez más preponderante en Estados Unidos y a nivel mundial, quienes se perfilan para ser los primeros beneficiados este año son los dueños de propiedad intelectual y derechos de autor: de personajes de películas, televisores, franquicias, deportes, entre otros, así como aquellos con relaciones con clientes globales y de mayor escala.
Así lo señala un análisis del Director Ejecutivo y Jefe de Investigación de Medios para Morgan Stanley en Estados Unidos, Ben Swinburne. Aunque acota que los mercados regionales tienen necesidades específicas que podrían no cubrir este tipo de contenidos.
Por su parte, el panorama para la televisión tradicional representa fuertes retos. En primer lugar, en el planteamiento de sus paquetes. En 2018 se registró una mejora en la tendencia de suscriptores y, por lo tanto, de los ingresos de distribución; sin embargo, para 2019 Morgan Stanley proyecta que disminuyan 1.2 por ciento.
Frente al crecimiento del streaming, la televisión tendría que forjar sus propias relaciones de transmisión directa con los consumidores, según el directivo, puesto que las compañías globales que cuentan con una biblioteca robusta de contenidos propios están mejor posicionadas en el mercado.
En cuanto a publicidad, la proyección de Ben Swinburne es que haya un crecimiento de 4 a 5 por ciento para medios pagados en EE.UU., pero sólo en el caso de las grandes empresas de publicidad digital, mientras que las de medios tradicionales incluso podrían tener una disminución.
Por lo tanto, según el análisis, durante 2019 la industria mediática tiene que replantear sus estrategias frente a los cambios de consumo que dibujan “un camino poco claro” de rentabilidad.