El sector ve la transición de “telco” a “techco” como salida para monetizar las redes

Brasilia. El sector de telecomunicaciones vive una “encrucijada” ante la explosión del tráfico impulsado por la Inteligencia Artificial (IA) y la dificultad para monetizar las redes, afirmó Pablo García de Castro, director regional de Asiet, durante el Painel Telebrasil 2026. Defendió que las operadoras necesitan avanzar de un modelo “telco” hacia uno “techco”, agregando servicios y nuevas capas de valor al negocio.

Para García de Castro, el crecimiento del tráfico y de las demandas de infraestructura exige un nuevo paradigma regulatorio, menos orientado a la lógica sancionatoria tradicional y más enfocado en crear condiciones para ampliar inversiones y expandir las redes. Como ejemplo, citó buenas prácticas de Perú y Brasil, como la conversión de multas en derechos de uso de espectro u obligaciones de cobertura.

También hizo una leve crítica a la conducción del debate sobre el Fair Share, aunque sin dejar de reconocer su diagnóstico y la carga que recae sobre las operadoras. “Se perdió mucha energía en la discusión”, afirmó.

Para Castro, el foco debería estar en cómo crear condiciones de inversión y reducir las asimetrías regulatorias dentro del ecosistema digital.

La evaluación fue compartida por ejecutivos y especialistas del panel “Sostenibilidad económica para los nuevos desafíos de la conectividad”, quienes defendieron nuevas formas de monetización de las redes ante el avance de la IA, la computación distribuida y la automatización.

La visión fue reforzada por Marcelo Mejias, director de Políticas Públicas y Competencia de TIM Brasil, quien afirmó que las operadoras en Brasil todavía no logran “poner precio adecuadamente” a las redes en las que invierten.

Mejias reforzó que el modelo actual exige grandes inversiones en fibra, transporte, espectro e infraestructura de acceso, mientras que el crecimiento continuo de la demanda presiona los costos sin necesariamente aumentar la rentabilidad. También defendió que la discusión debe avanzar hacia nuevos modelos de negociación comercial y fijación de precios de la conectividad, especialmente frente a la próxima ola tecnológica impulsada por la IA.

IA cambia la lógica económica de las redes

A lo largo del panel —y de todo el evento— ejecutivos y especialistas señalaron que la IA no sólo altera el volumen del tráfico, sino también la propia lógica de funcionamiento de las redes.

Igor Freitas, consultor y exconsejero de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), afirmó que la conectividad se convirtió en una commodity y que la nueva unidad de valor económico pasa a ser el “token”, en referencia a las interacciones procesadas por modelos de IA.

Explicó que el consumo global ya alcanza 22.7 billones de tokens por semana, en medio de cuellos de botella energéticos y riesgos geopolíticos que presionan la descentralización de la infraestructura digital.

En ese escenario, Freitas defendió que las telcos dejen de actuar únicamente como transportadoras de datos y comiencen a ofrecer capacidades vinculadas a la propia inteligencia de las redes: inferencia como servicio, procesamiento distribuido e información que sólo la infraestructura de telecomunicaciones es capaz de capturar.

“La operadora tiene la oportunidad de construir ese entorno propicio y provocar la transformación del sector de telecomunicaciones en una plataforma habilitadora de IA”, afirmó.

Desde la visión de Rodrigo Weber, CT Head de Nokia, el cambio también exigirá una nueva arquitectura de red. Con la IA Generativa y los agentes autónomos, surge un patrón de tráfico “al que no estamos acostumbrados a operar”, advirtió.

Weber afirmó que la tendencia será ampliar el procesamiento en el borde de la red (Edge Computing), aprovechando la capilaridad de la infraestructura de telecomunicaciones para ganar eficiencia. También defendió la adopción de Agentes de IA para automatizar operaciones en todas las capas de la red.

Al mismo tiempo, destacó la necesidad de gobernanza de esos sistemas, en los que los procesos automatizados deben seguir siendo auditables y mantenerse bajo control de las operadoras.

Regulación y asimetrías

La discusión sobre sostenibilidad económica terminó convergiendo en críticas al actual modelo regulatorio.

Gesner Oliveira, representante de la consultora Go Associados, afirmó que el ecosistema digital pasó a operar de forma integrada, involucrando Nube, IA, IoT y telecomunicaciones, mientras que las políticas públicas siguen fragmentadas.

Advirtió que existe riesgo tanto de exceso regulatorio como de ausencia de mecanismos que incentiven inversiones. Sin embargo, el principal problema estaría en la asimetría entre los distintos agentes del ecosistema digital. “No deben existir agentes sobrerregulados y otros subregulados”, afirmó.

Oliveira también defendió una mayor integración entre sectores complementarios, como telecomunicaciones y energía, citando desafíos relacionados con postes e infraestructura eléctrica. De acuerdo con el representante de Go Associados, sería necesario crear espacios más integrados de coordinación regulatoria.

Por su parte, Nilo Pasquali, consejero sustituto de la Anatel, reconoció que la legislación principal del sector tiene más de dos décadas y no preveía el actual ecosistema digital, aunque destacó que sigue siendo bastante visionaria.

Para Pasquali, el desafío de la Agencia es entender cómo lidiar con actores no nativos del sector de telecomunicaciones, pero que pasaron a influir directamente en su dinámica económica y competitiva. “Ya no sirve pensar en telecom como proveedor de datos. Eso ya fue superado”, afirmó.

El regulador también destacó que el debate sobre IA exigirá definiciones más claras sobre responsabilidades regulatorias y sobre cómo distintos sectores de la economía podrán apropiarse de esas tecnologías, especialmente ante la discusión del marco legal de IA en Brasil.

A pesar del avance de las redes, el consejero recordó que el país todavía no superó cuestiones básicas, como el alcance de la conectividad en regiones sin acceso adecuado a infraestructura digital, lo que mantiene el desafío de expansión de las redes con la necesidad de reinventar sus modelos económicos.