Brasil tiene 5,3 millones de “accesos invisibles” de banda ancha 

Las discrepancias entre los datos de Anatel y las estimaciones de conectividad podrían indicar informalidad y fallas en la declaración de accesos en el sector.

Un estudio de Radar da Telecom estima que Brasil cuenta con 5,3 millones de conexiones de banda ancha fija que no aparecen en los registros oficiales de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel)

El análisis cruzó información de la agencia reguladora con bases de datos del IBGE y de la PNAD para identificar el denominado “mercado invisible”, compuesto por posibles casos de subdeclaración de accesos, proveedores que no reportan información y operaciones informales.

Según el estudio, 866 municipios se encuentran en una situación considerada crítica, con al menos el 70% del mercado estimado fuera de los registros oficiales. 

Otros 1.060 municipios fueron clasificados como moderados, con discrepancias de entre el 40% y el 70%. Solo 481 ciudades presentaron un nivel de formalización considerado adecuado, con una diferencia inferior al 10% entre los accesos estimados y los declarados.

El relevamiento señala una mayor incidencia de subdeclaración en las regiones Norte y Nordeste. La tasa estimada de mercado invisible alcanza el 25,9% en el Norte y el 24,1% en el Nordeste, frente al 12,8% en el Centro-Oeste, el 6,7% en el Sudeste y el 4% en el Sur.

A nivel estatal, los mayores índices de subdeclaración fueron identificados en Alagoas (35,6%), Amazonas (33,5%) y Maranhão (31,9%). Pernambuco y Acre completan el grupo de los cinco estados con mayor participación estimada de accesos fuera de los registros oficiales.

La metodología considera el número de hogares con acceso a Internet estimado por el IBGE y lo compara con la base de accesos de banda ancha fija declarados ante Anatel. De acuerdo con Radar da Telecom, diferencias significativas pueden indicar desde fallas en la declaración hasta la actuación de proveedores sin autorización o de operaciones informales.

El estudio también destaca la existencia de municipios clasificados como “supernotificados”, una situación en la que grandes operadoras concentran la declaración de accesos en ciudades donde mantienen sus domicilios fiscales, lo que distorsiona las estadísticas locales.