EE. UU. oficializa arancel del 25% contra Brasil por críticas al Pix y al comercio digital

En contrapartida, la USTR amplía las exenciones para componentes de semiconductores con el fin de evitar impactos en la cadena de suministro estadounidense. El gobierno de Lula promete recurrir a la OMC y activar la Ley de Reciprocidad.

El gobierno de Estados Unidos oficializó la noche del miércoles un arancel adicional del 25% sobre los productos brasileños y mantuvo entre las justificaciones de la medida las críticas al comercio digital, a los servicios de pago electrónico —categoría que sustentó la investigación sobre el Pix— y a la protección de la propiedad intelectual. La decisión pone fin a la investigación iniciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) en julio de 2025.

Aunque el aviso final no menciona al Pix de forma explícita, desde la apertura del proceso el sistema brasileño de pagos instantáneos fue objeto de críticas por parte de las autoridades estadounidenses.

En su decisión, la USTR sostiene que determinadas políticas brasileñas relacionadas con el comercio digital y los servicios de pago electrónico siguen siendo “irrazonables o discriminatorias” y restringen el comercio estadounidense.

El documento también mantiene cuestionamientos sobre la propiedad intelectual, el acceso al mercado del etanol, la lucha contra la corrupción y la deforestación ilegal. 

Según el gobierno estadounidense, las consultas realizadas con Brasilia durante el último año no fueron suficientes para disipar esas preocupaciones e informa que la aplicación de los aranceles se llevará a cabo de forma paralela al seguimiento realizado por el Special 301 Report, el informe anual que evalúa la protección de la propiedad intelectual en los socios comerciales de Estados Unidos.

Al mismo tiempo, el gobierno estadounidense amplió la lista de productos exentos del arancel adicional. Otros 700 productos relacionados con la cadena de equipos de telecomunicaciones, teléfonos celulares y dispositivos electrónicos ya habían quedado excluidos de la primera ronda de aranceles.

Entre ellos figuran componentes para semiconductores, aeronaves civiles, productos farmacéuticos y determinados artículos de acero, aluminio, cobre y madera. Según el documento, estas exclusiones buscan evitar el desabastecimiento de la industria estadounidense o impactos significativos sobre las cadenas de producción nacionales.

Lula responde a las críticas contra el Pix

En respuesta, el gobierno brasileño calificó la decisión de injustificada y volvió a rechazar las acusaciones relacionadas con la tecnología.

En un mensaje publicado en redes sociales, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que “son infundadas las acusaciones contra el Pix y la regulación de las plataformas digitales”, y describió el sistema de pagos instantáneos como “patrimonio de nuestro pueblo y una referencia internacional en infraestructura pública digital”.

El Palacio de Planalto también afirmó que no renunciará a la regulación de las plataformas digitales para proteger a la población y declaró que “la libertad de expresión no es un cheque en blanco para la criminalidad”.

Además, informó que activará de inmediato los mecanismos previstos en la Ley de Reciprocidad Económica y volverá a presentar el caso ante el sistema de solución de diferencias de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Según la evaluación del gobierno, Estados Unidos ignoró la evidencia de sus propios datos que muestran un superávit en el comercio con productos brasileños y atribuyó la decisión a factores políticos, al mencionar maniobras de la familia Bolsonaro, a la que acusó de actuar como falsos patriotas.

“No se puede amar a Brasil sólo cuando se ganan las elecciones. Proteger nuestra soberanía es una obligación que está por encima de todos los partidos y de todas las corrientes políticas. El gobierno brasileño no vacilará en su deber de preservarla”, concluye el comunicado.