Desde que en noviembre del año pasado Telefónica realizó el spin-off de sus filiales menos rentables, el operador está buscando alternativas y se asesora con bancos internacionales. Ahora la compañía contrató al Banco Santander para que busque un socio con quién financiar el crecimiento de la red de fibra óptica en Chile, según fuentes a las que accedió El Confidencial.
A principios de 2020, Telefónica creó en Chile una subsidiaria de infraestructura llamada Infraco. Esta filial facilita la obtención, instalación y explotación de concesiones de servicios intermedios de telecomunicaciones que provean infraestructura de fibra óptica.
Aunque sus funciones son varias, el objetivo principal de la filial es el desarrollo de fibra en el país con capital en Santiago.
Infraco está valorado en alrededor de 500 millones de euros, ya que dicho holding tiene alojados los activos de fibra del operador. La idea de la empresa es dar entrada a un socio financiero que tome alrededor del 50 por ciento del capital social del mismo.
La venta de la mitad de la filial le permitiría contar con alrededor de 250 millones de euros y a la vez mantener la mayoría de control para invertir en el despliegue de la red.
