Reino Unido vuelve a multar a Meta por Giphy

La Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido (CMA, por sus siglas en inglés) volvió a multar a Meta, antes Facebook, ahora con 1.5 millones de libras esterlinas (más de 2 millones de dólares) por incumplir la orden que le impuso.

Relacionado: Big Tech inician 2022 con el pie izquierdo: las amenazan y multan en Europa y América

En junio de 2020, el regulador antimonopolio británico le impuso una orden de ejecución inicial (IEO) al entonces Facebook, al comienzo de la investigación que abrió sobre su fusión con Giphy, para asegurar que ambas empresas continuaran compitiendo. La orden también impide que las empresas se integren mientras se revisa la fusión.

La orden exigía que el ahora Meta le informara activamente a la CMA sobre cualquier cambio material en el negocio, incluidas las renuncias de personal clave, y luego solicitar el consentimiento previo antes de volver a contratar o redistribuir responsabilidades.

La autoridad determinó que Meta incumplió ambos requisitos, ya que renunciaron tres empleados clave, que habían sido incluidos en una lista de personal clave que la compañía le proporcionó a la CMA, y la nueva administración reasignó sus roles.

“Meta no nos alertó con anticipación sobre cambios importantes en su personal, a pesar de saber que estaban legalmente obligados a hacerlo”, declaró el Director Senior de Fusiones de la CMA, Joel Bamford

La CMA informó que es la segunda vez que sanciona a Meta por incumplir su orden. En octubre de 2021, la autoridad la multó con más de 50 millones de libras por limitar los alcances de los informes de cumplimiento. 

Y también detalló que esta no es la primera vez que la empresa no le informó oportunamente sobre cambios de personal de Giphy, ya que no lo hizo varias veces en 2021.

Cabe recordar que la autoridad antimonopolio británica emitió su decisión final en relación con la fusión de Meta y Giphy el 30 de noviembre de 2021, que exigía que la compañía vendiera Giphy en su totalidad, tras descubrir que el acuerdo podría dañar a los usuarios de las redes sociales y a los anunciantes del Reino Unido.