Una búsqueda de asesoría de alguien que ha logrado mantener un exagerado prestigio más allá de los desaciertos de su período como ministro de las TIC le ha ocasionado un ruido innecesario a Sandra Urrutia Pérez, la actual titular de dicha cartera. Lo otro que queda claro es que al interior de dicho ministerio hay unos funcionarios Pro Claro y otros Pro Movistar que filtran información a los medios, de acuerdo a su conveniencia. Ministra, mucho cuidado con esos informantes que no tienen la camiseta de la institucionalidad.
Espectro Caro
No es una novedad que la valoración del espectro en Colombia, lo ubica muy por encima de la media regional y mundial, convirtiendo esa necesidad en un coste muy alto para los operadores que redunda en su contabilidad y ha frenado mayores inversiones y la tardanza en el apagón del 2G y el 3G con los sobrevinientes problemas de cobertura de buena calidad en las comunicaciones móviles. El gobierno de Gustavo Petro tiene que resolver una ecuación que implica pedir lo justo, un poco por debajo de las últimas subastas de espectro y no dejar sin caja al FUTIC para las otras inversiones que debe hacer el MINTIC. Ahora bien, no puede ser la exageración que, aparentemente, se buscaba con el malogrado contrato para el exministro de marras. He consultado a varios expertos del sector y una de las cosas que debe hacer el gobierno es quitar las obligaciones de hacer como responsabilidad de las grandes telcos. En consonancia con lo dicho por el presidente Petro y la ministra Urrutia, los recursos de las subastas deben destinarse a créditos de fomento para los pequeños operadores de Internet que han resultado una gran sorpresa, como lo mencioné en mi última columna en Portafolio. Tal cual como lo propone un borrador de decreto que está en manos de la ministra Urrutia y del Consejero Presidencial Saúl Kattan.
Por otro lado, en las bases del Plan Nacional de Desarrollo (PND), presentadas al Consejo Nacional de Planeación, queda claro que este gobierno va a seguir con una mirada miope al sector que parte desde la nominación como sector TIC. Ya me duele la garganta y la mano de tanto hablar y escribir que son Telecomunicaciones y TIC y que el ministerio necesita cambiar el nombre y no seguir con ese adefesio. Como se lo sugerí al presidente en Una agenda digital para Colombia. Y como lo dice el estudio “Análisis y Diagnóstico del Ecosistema Digital de la Comunidad Andina para el sector de Telecomunicaciones y TIC. Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Estado de la situación normativa, conclusiones y recomendaciones” que hicimos Julián Cardona Castro y este servidor para la CAN.
Y lo otro en lo que me parece que se equivocan las bases presentadas es en insistir en lo de la búsqueda de una Sociedad del Conocimiento. El título del capítulo en dichas bases es “Democratización de las TIC para desarrollar una sociedad del conocimiento y la tecnología.”

Pequeños ISP´s y Doble Click de Popayán
En términos generales me pareció muy pobre el apartado para el sector que está en las bases del PND. He venido ventilando una idea con diferentes actores del ecosistema digital y me voy a permitir contar la historia de Doble Click, un pequeño operador de Internet en Cauca, que me ha sorprendido con la historia de vida de su fundador y con todo que han logrado, llevándole conectividad de banda ancha fija de alta calidad a todos sus usuarios como lo muestra la foto que acompaña este artículo, viendo un test de velocidad mientras un móvil está conectado a la señal de WiFi, proveída por una conexión con fibra óptica en Timbío, un pequeño municipio, al lado de Popayán, la capital departamental. Alejandro Muñoz, el joven empresario, ingeniero físico de la Universidad del Cauca, que creo Doble Click, cuenta que arrancó en Timbío con un café internet y los problemas con los proveedores para que le garantizaran una conexión robusta y estable, en el pueblo, fue lo que lo impulsó a crear un ISP que se ha convertido en todo un referente en todos los 42 municipios del Cauca, llevando fibra óptica donde ni el Estado ni los grandes operadores se han atrevido a hacerlo. Y aunque el propósito de esta mención es resaltar el empuje de un empresario caucano, me quedaría corto si no señalo que dicho departamento es uno de los más golpeados por el narcotráfico y la violencia en Colombia. Por eso me permito compartir un reportaje multimedia de El Tiempo: “Cauca, la guerra cruel que nunca termina”. Hay que entender lo que significa hacer empresa en una región convulsionada para valorar lo que ha hecho Alejandro Muñoz.
Cuando uno lee el Informe Nacional de Competitividad 2021-2022 del Consejo Privado de Competitividad de Colombia y ve las bases del PND relacionadas arriba no queda otra postura que ver un gobierno cuyas estadísticas no son confiables. No estoy dudando de la idoneidad del DANE. Ni más faltaba. La enorme necesidad de conectividad, azuzada en la pandemia del Covid 19, hizo que proliferara la aparición de pequeños ISP´s que, a lo largo y ancho de la Colombia profunda, han ido resolviendo las necesidades de una robusta y confiable banda ancha fija (BAF) a los colombianos. Y recalco lo de BAF porque lo otro es comunicación móvil. Aún no es banda ancha. Lo dice la UIT que reconoce como banda ancha a la provista por las conexiones fijas. Como lo recomienda el Informe Nacional de Competitividad, necesitamos mucho más que buenas intenciones para que se dé una verdadera transformación digital.
A lo anterior hay que agregar que la brecha digital y de productividad entre los grandes centros urbanos de Colombia y el resto del país está incrementando la desigualdad del mismo. Hoy Medellín y Bogotá y tres o cuatro ciudades más concentran no menos del 60% de las conexiones de BAF reconocidas por las estadísticas oficiales. Es por todo esto que se hace imperativo contar con un estudio que muestre la realidad de la penetración, cobertura y calidad de esos pequeños operadores de Internet.
Y, por otro lado, que bueno sería que el presidente Petro y la ministra Urrutia entiendan que es con esos más de dos mil pequeños operadores de Internet en la Colombia profunda que se va a cerrar la brecha digital y de productividad. Es por todo ello que sugiero que en el PND se incluya la eliminación de la exigencia de la contraprestación que habla el artículo 13 de la Ley N°1978 de 2.019 para los pequeños operadores de Internet con menos de 50.000 usuarios y que estén en el rango económico de mypimes. Esa eliminación se haría por 5 años y como contraprestación mostrarían ampliaciones en sus infraestructuras de servicios que no podrán ser inferiores a un 40% del valor pagado actualmente, cada año. Aquí se podría agregar una zanahoria para que todos los operadores informales, son la gran mayoría, se registre en el MINTIC y se beneficien de esta medida, por una única vez. Además, lo pequeños operadores de Internet, deben ser los impulsores de la catedra de Alfabetización Mediática e Informacional (AMI) en sus territorios, de la mano del MINTIC y del MEN. Y que, reitero, se eliminen parcialmente las contraprestaciones de hacer para los grandes operadores. Es viable, constitucionalmente, hacerlo. Y sería un gran mensaje del gobierno del cambio, como se autodenomina la administración presidencial de Colombia.
Obviamente, insisto, también es necesario reducir los precios del espectro para las comunicaciones móviles. Necesitamos que al salir de las ciudades no se nos pierda la señal. Las obligaciones de hacer con la cobertura que tienen hoy las grandes telcos de Colombia hay que redefinirla. Pueden ser menores porcentajes y no convertirse en un coste oculto al momento de pagar por el espectro, como dijo Samuel Hoyos, presidente de Asomovil, el gremio de los tres grandes móviles que hay en Colombia-donde ya hace falta Wom que es el cuarto jugador del partido-en un artículo para Portafolio que aquí reseño.
¿Hacia dónde vamos?
El Informa Nacional de Competitividad y un informe prospectivo de la prestigiosa firma Info-Tech Research Group, una muy reconocida empresa de investigación y asesoramiento en Telecomunicaciones y TIC nos muestran que el camino es más y mejor conectividad y educación. Dice Info-Tech que las tendencias muestran que este reverdecer de lo que pudo haber sido Second Life, ahora de la mano de Meta, antiguo Facebook, nos llevará a un mundo llamado metaverso y en donde se va a necesitar mucho ancho de banda para interactuar. Dirán algunos que no nos preocupemos por eso porque Colombia está lejos de ver a usuarios en ese mundo virtual. No lo creo. Tenemos que apostarle a estar ahí. Nuestros niños y jóvenes nos los exigen.
Necesitamos 5G pero hay que decretar ya el apagón del 2G y el 3G. Dicen algunos que eso es condenar a muchos usuarios de bajos ingresos a saltar a teléfonos más caros y eso puede producir perdidas de usuario. Al respecto valga la pena estar de acuerdo con Guillermo Santos Calderón, de El Tiempo y con Sergio Martínez Medina, excomisionado de la Comisión de Regulación de Comunicaciones de Colombia (CRC) quienes, recientemente pidieron un tratamiento especial en la reforma tributaria que ya pasó pero valga la pena en este artículo para decirle al gobierno colombiano que la devaluación ha encarecido todos los productos de y para la tecnología.
El Estado colombiano debe ya implementar la catedra AMI de la UNESCO. De la mano con los pequeños operadores de Internet en la Colombia profunda haremos la gran transformación digital para dejar de ser consumidores de la basura de las redes sociales y pasar a ser usuarios racionales e inteligentes y productores de contenidos propios en los territorios alejados de los grandes centros urbanos.
Por último, quiero agregar que me parece muy importante, como lo reseña el Consejo Privado de Competitividad de Colombia, rescatar la Carpeta Digital Ciudadana. El MINTIC y el gobierno, en general, deben propender porque ese proyecto pase de una fase inicial a ser todo un ejercicio en el país. Ya el registrador Vega nos embarcó en la cedula digital. Pues, trabajémosle a la Carpeta Digital Ciudadana. Hagamos que esa sea la puerta de entrada del ciudadano a interactuar con el Estado y a apropiarse del uso de tecnología.
Manos a la obra.