Principales riesgos en Latinoamérica están asociados a la adopción tecnológica: Marsh
Ciudad de México. Este 2026, los principales riesgos en Latinoamérica y el Caribe están vinculados a la disrupción tecnológica, de acuerdo con Marsh. El podio regional está conformado por Barreras mentales para la adopción de la Inteligencia Artificial (IA), Escasez de habilidades tecnológicas y Alfabetización insuficiente sobre amenazas cibernéticas, revela el informe People Risk 2026 de la compañía especializada en riesgos y recursos humanos.
“Definitivamente en Latinoamérica los principales riesgos que hoy están pintando este mapa tienen que ver con el cambio tecnológico y la disrupción, principalmente con el uso de Inteligencia Artificial y la alfabetización en ciberseguridad”, asentó Ariel Almazán, líder de Consultoría de Riesgos en Salud para Marsh Latinoamérica y el Caribe, durante la presentación del reporte, donde advirtió que la utilización de la IA también implica riesgos.
El dilema de la IA y la adopción tecnológica
“Hoy ya vemos que la utilización de la IA tiene riesgos también de cara a las personas que tenemos que abordar y contener de manera anticipada, que tenemos que controlar y evaluar periódicamente”, declaró.
Por ello, llamó a cuestionarse “qué estamos haciendo desde Recursos Humanos para gestionar amenazas relacionadas con la alfabetización, el conocimiento y el manejo inadecuado de la Inteligencia Artificial”.
Almazán destacó que en México aún persisten barreras cognitivas para su adopción: “En primer lugar, el riesgo que las organizaciones tienen mapeado como de alto impacto para su operación tiene que ver con barreras mentales para la irrupción de la Inteligencia Artificial”, lo cual, explicó, significa que la gente no la está utilizando para fines relacionados con la productividad y agilizar procesos de la organización, sino para escribir un correo, pedirle una respuesta para una pregunta del jefe o temas del día a día y procesos relativamente muy básicos.
El ejecutivo agregó que en el país también hay una escasez de mano de obra, retos asociados a la movilidad, retención y atracción de talento, así como manejo inadecuado de datos y propiedad intelectual.
Por su parte, Diana Bulla, subdirectora de Consultoría de Salud y Beneficios de Marsh, enfatizó que en la región prevalece una escasez de mano de obra calificada debido a la irrupción de tecnologías emergentes, como la cibernética y la IA, lo que ha retrasado la automatización necesaria y, por ende, disminuido la competitividad.
“Y si no hay esa mano de obra calificada, empieza la competencia por el talento: la oferta de profesionales baja, la demanda sube y, para que pueda traerse al empleo, hay que subir el esquema de compensación. Si se sube el esquema de compensación en términos de salario, ¿qué va a pasar con el presupuesto para programas de salud, bienestar y beneficios? Va a bajar y este ciclo se va a repetir”, advirtió la ejecutiva colombiana.
Por ello, “capacitar al talento para la utilización de estas nuevas tecnologías es otra de las prioridades y, por el otro lado, también algo muy importante: esta constante de adaptarse a todo lo que es el entorno. Hoy día ya tenemos una tecnología que dentro de tres meses puede ser que resulte obsoleta. Esta adaptación al entorno es algo que está preocupando en gran medida a las organizaciones”, aseveró, por su parte, Victor García, subdirector de Consultoría en Salud y Analítica de Marsh.
“Es importante tener en cuenta que, en este mundo tan competitivo, estas prioridades, adaptar nuevas tecnologías y el uso de la Inteligencia Artificial, cada vez cobran mayor relevancia para las organizaciones. Es algo que ahorita está apareciendo como una de las principales prioridades que están en su agenda”, complementó.
Para la elaboración del informe, Marsh encuestó a 4,517 profesionales de RR.HH. y Riesgos entre octubre y noviembre de 2025.