Reforma Alejandro González
La infraestructura de fibra óptica en México es insuficiente para que los proveedores de servicios de banda ancha a los hogares garanticen alta calidad ante un cambio de hábitos en el consumo, como ha sido la pandemia de Covid-19.
En un hogar común en las grandes ciudades, donde hay mayor demanda de capacidad de redes, puede haber por lo menos más de cinco dispositivos conectados al mismo tiempo y en uso de alta demanda.
Por ejemplo, el papá y la mamá con trabajo desde casa utilizan computadoras para hacer videollamadas además de sus smartphones; los hijos acceden a internet desde consolas, tabletas, teléfonos inteligentes, smart tvs, y en algunos casos incluso hay bocinas y otros objetos conectados a la misma red.
Félix Barrio, director del Hub de Ciberseguridad del Tec de Monterrey, dijo que el País no está preparado para que las redes soporten una demanda mayor de capacidad, pues la mayoría de las redes no son de fibra óptica.
En el País hay alrededor de 19 millones de accesos a banda ancha fija, de los cuales apenas 4.5 de ellos son de fibra óptica; 6.8 millones de tecnología DSL, y 7.4 millones de cable coaxial.
La fibra óptica es una tecnología que permite llevar no sólo servicio de banda ancha, sino también de televisión y telefonía a velocidades que van entre los 50 Megabits por segundo (Mbps) hasta 1 Gigabit por segundo (1000 Mbps), incluso con descargas y cargas simétricas, es decir, lo que las otras tecnologías no permiten.
Dichas características, señalaron especialistas, permiten que en casos de alta demanda, como se ha dado en países como España, Francia y EU, por el encierro obligado en los hogares, se tiene la capacidad de garantizar que los servicios no se saturen.
Pero con la infraestructura actual, Fernando Borjón, especialista en telecomunicaciones, advirtió que las redes finas van a saturarse en algún momento durante la pandemia y el encierro de las personas, además se saturarán las redes locales de WiFi en los hogares debido a un incremento de dispositivos conectados al mismo tiempo.
A finales de abril, usuarios de diversos operadores fijos, entre ellos Telmex, se quejaron de alentamiento y fallas del servicio en diversas zonas del País.
Por ejemplo, el 28 de abril pasado, Telmex reconoció fallas en su red en zonas de Puebla, Veracruz, Villahermosa, y Aguascalientes, dijo que fue presuntamente por falla en un software.
En la Ciudad de México, uno de las de mayor cantidad de accesos, hay 2 millones 467 mil conexiones en total, de las cuales 1 millón 119 mil, menos de la mitad son de fibra óptica.
De todos los accesos de fibra óptica en el País, 24.4 por ciento se encuentran en la Ciudad de México, en tanto en otras ciudades más pequeñas, los operadores no han desplegado fibra óptica sino cable coaxial o DSL.
En México, Telmex y Megacable trabajan en el desarrollo de infraestructura de fibra óptica, sobre todo para el transporte de los datos, es decir, redes troncales, sin embargo, la fibra en la última milla (conexiones directo al hogar) son pocas aún.
Telmex, por ejemplo, tiene alrededor de 300 mil kilómetros de fibra óptica desplegada en todo el País, sin embargo, es en sus redes de transporte y una menor parte es fibra a los hogares en donde actualmente trabaja en la sustitución de coaxial.
Enrique Yamuni, director general de Megacable, comentó que invertirán este año alrededor de 400 millones de pesos para cambiar 50 por ciento de su red a fibra óptica.
Incluso, la Cepal, ha señalado que en México y la región el desarrollo de infraestructura, sobre todo fibra óptica, hará que los operadores tengan que sortear la emergencia con diversas medidas para evitar la saturación de las redes.
Poca fibra
Cifras del IFT revelan que en el País las conexiones de banda ancha a los hogares son principalmente por cable coaxial y otros que tienen menor capacidad de transmisión que la fibra óptica.
19 millones de accesos a banda ancha existen en todo México.
7.4 millones de accesos son por cable coaxial.
6.8 millones de accesos son con cable DSL.
4.5 millones de accesos son de fibra óptica.
