En medio de la controversia por los cambios propuestos a la estructura de OpenAI, que incluyen su cambio de objetivos a una corporación con fines de lucro, la compañía expuso una serie de correos electrónicos en los que se observan los intentos de Elon Musk por quedarse con el control de OpenAI, así como las múltiples ocasiones en que intentó convertir a la compañía en una empresa con ánimo de lucro.
En una entrada de blog en el sitio web de OpenAI titulada “Elon Musk quería una OpenAI con fines de lucro”, la startup demuestra que en 2017, Musk “no sólo quería, sino que en realidad creó una [sociedad] con fines de lucro”, para servir como la nueva estructura propuesta de la compañía.
La publicación representa la más reciente respuesta al creciente conflicto entre los fundadores de OpenAI, Sam Altman y Elon Musk, que ha absorbido a otras figuras como Reid Hoffman y a Microsoft, además de Mark Zuckerberg, quien también se ha opuesto al cambio de sociedad con ánimo de lucro de OpenAI. Además, el conflicto forma parte del debate más amplio en la industria sobre el futuro de una tecnología disruptiva como la Inteligencia Artificial (IA) y su impacto en la humanidad.
A finales de noviembre, Musk solicitó una medida cautelar ante un tribunal federal para impedir que OpenAI se convierta en una empresa con ánimo de lucro, así como impedir a la compañía de exigir a sus inversores que se abstengan de financiar a competidores, incluyendo xAI y otros.
En su petición, los abogados del empresario argumentan que se debería prohibir a OpenAI “beneficiarse de información sensible desde el punto de vista de la competencia obtenida de forma ilícita o de la coordinación a través de los interbloqueos de la junta de Microsoft-OpenAI”.
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Ante los ataques de Musk, OpenAI ahora ha publicado una serie de correos electrónicos en los que se exhibe cuáles eran las intenciones del empresario que ahora se opone a lo que él mismo había propuesto para la estructura de la compañía.
Según la línea de correos publicada por OpenAI, Musk se opuso desde la fundación de la startup en 2015 a que fuera una empresa sin fines de lucro, al indicar que “su estructura no parece óptima”. Al respecto, indicó que recibir un “salario de la organización sin ánimo de lucro enturbia la alineación de los incentivos” y que “probablemente sea mejor tener una C corp estándar con una organización sin ánimo de lucro paralela”.
En Estados Unidos, una corporación C es una entidad legal separada de sus propietarios (accionistas) y tributa como una entidad distinta.
En ese sentido, la startup revela que Musk creó una empresa con ánimo de lucro, como la estructura propuesta para OpenAI, al tiempo que buscó sin éxito mantener el control accionario y de la junta.
Sin embargo, “cuando no consiguió la mayoría del capital y el control total, se marchó y nos dijo que fracasaríamos. Ahora que OpenAI es el principal laboratorio de investigación de IA y Elon dirige una empresa competidora de IA, pide al tribunal que nos impida llevar a cabo nuestra misión de forma efectiva”, advierte OpenAI.
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Los correos también revelan las conversaciones entre Musk y otros directivos de la compañía incluyendo a Altman, Greg Brockman e Ilya Sutskever, en las que se reflejan las preocupaciones iniciales en la startup respecto a las necesidades de capital para construir infraestructura de cómputo conforme crecía su demanda de procesamiento, la necesidad de atraer al mejor talento en el área, los avances reportados por sus competidores como DeepMind de Google, así como la creciente competitividad de China.
Musk compartió un artículo sobre la estrategia de China en materia de instalaciones de investigación de IA y advirtió que el país asiático “hará lo que sea necesario para obtener lo que desarrollamos. Quizá otra razón para cambiar de rumbo”.
Brockman se mostró de acuerdo y escribió que, a partir de 2018, el camino de OpenAI tendría que ser “Al research + hardware for-profit (Investigación IA + hardware con lucro)”, según la entrada del blog. Musk respondió: “hablemos el sábado o el domingo. Tengo un plan provisional que me gustaría comentarte”.
Según el blog, Altman, Brockman, Musk y otros negociaron los términos para el plan de OpenAI con fines de lucro, en el que Elon Musk exigió una participación mayoritaria. El 4 de septiembre de 2017, Shivon Zillis, inversionista de riesgo, escribió en un mensaje a Greg: “sonaba bastante innegociable en su equidad entre 50-60, así que punto discutible en tener mayoría”.
La startup indica que en una llamada, Musk dijo a los directivos que no le importaba la equidad personalmente, sino que sólo necesitaba acumular 80 mil millones de dólares para una ciudad en Marte.
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Más adelante, la propuesta del empresario era que él debería “tener inequívocamente el control inicial de la empresa”, pero dijo que “esto cambiará rápidamente”, cuando la junta tenga entre 12 y 16 miembros, según las capturas de pantalla.
Para este propósito, Musk creó la sociedad “Open Artificial Intelligence Technologies, Inc.”, en septiembre de 2017. Sin embargo, OpenAI rechazó los términos propuestos por este para la corporación con fines de lucro.
La conversación siguiente se centra principalmente en los progresos de la compañía hacia la Inteligencia Artificial General (AGI, por sus siglas en inglés), las implicaciones para el futuro del mundo, y sobre todo, el papel de Musk como CEO, incluyendo el riesgo de convertirse en un “dictador”.
“El objetivo de OpenAI es hacer que el futuro sea bueno y evitar una dictadura AGI. A ti te preocupa que Demis (actual director de DeepMind) pueda crear una dictadura AGI. A nosotros también. Así que es una mala idea crear una estructura en la que podrías convertirte en un dictador si así lo decidieras, sobre todo teniendo en cuenta que podemos crear alguna otra estructura que evite esta posibilidad”, advirtió en un correo Sutskever.
Finalmente, Musk renunció como co-presidente de OpenAI en 2018, luego de que los otros directivos rechazaran la estructura propuesta por el empresario, así como sus planes para fusionar OpenAI con Tesla para garantizar el financiamiento requerido en los “miles de millones de dólares”, que le permitiera a la compañía competir frente a Google.