En una “Enmienda al Plan de Reorganización Judicial”, la empresa de telecomunicaciones brasileña Oi subrayó la intención de vender sus activos móviles a través de un “proceso competitivo”.
El operador está dispuesto a vender el 100 por ciento de la unidad móvil con un precio mínimo de 15 mil millones de reales, es decir 2 mil 900 millones de dólares.
En marzo pasado, después de meses de rumores, Telefónica Brasil y TIM anunciaron formalmente el interés para iniciar las negociaciones para la posible adquisición “total o parcialmente” de Oi. La expresión de interés se hizo a Bank of America Merrill Lynch, asesor financiero de Oi. En tanto que Claro también había expresado su interés por la compañía.
De acuerdo con el documento, los activos móviles se otorgarán al oferente que ofrezca el precio más alto por encima del precio mínimo, a menos que la segunda oferta más alta brinde mayores garantías legales y certeza para el cierre de la venta.
Para avanzar en la venta, tanto el negocio móvil de Oi, como su unidad de torre, el negocio del centro de datos y el brazo InfraCo, se convertirá en distintas ‘unidades de producción aisladas’ (UPI). Las UPI se formarán como entidades bursátiles para fines especiales (SPE). Estas unidades podrán ser vendidas en distintos modelos.