Neuralink tendrá que esperar más para comenzar a probar chips en cerebros humanos

Elon Musk tenía planeado comenzar a probar los implantes cerebrales de Neuralink en humanos tan pronto como en esta primavera.

Sin embargo, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos rechazó la solicitud de la startup por considerar que aún es peligroso comenzar las pruebas clínicas con humanos, según informó Reuters.

A la FDA le preocupan varias cuestiones sobre la seguridad de los dispositivos de interfaz cerebro-computadora (BCI, en inglés), que Neuralink debe resolver antes de intentar insertar pequeños chips en los cerebros de las personas.

Los peligros que plantea la agencia estadounidense involucran la posibilidad de que la batería de litio se sobrecaliente o genere una descarga eléctrica que podría dañar el tejido cerebral.

A la agencia también le preocupa la posibilidad de que los diminutos cables con electrodos del implante se muevan hacia otras áreas del cerebro, lo que podría generar inflamación y romper vasos sanguíneos.

Debes leer: Pesadillas tecnológicas que no te dejarán dormir esta noche

Otras dudas sobre la seguridad de los chips de Neuralink es cómo se podría retirar el dispositivo y reemplazarlo por uno nuevo sin dañar el cerebro, ya que al retirar o colocar los hilos se pueden causar micro lesiones y cicatrices diminutas que afecten al tejido.

La ambición y desorganización de Musk frenan el avance de Neuralink

ZRjfP61AeIigmAwbMbrp0sK A0yo3qE1iVN i7C3D

De acuerdo con el informe, los miembros del equipo de Neuralink son escépticos de que la startup pueda resolver rápidamente todos los problemas que plantea la FDA. En especial, porque el tipo de liderazgo que Elon Musk ejerce en la empresa amenaza con retrasar la aprobación regulatoria de los chips.

Elon Musk es reconocido por tener éxito al asumir desafíos extremos en industrias emergentes como los vehículos eléctricos y cohetes espaciales. No obstante, con Neuralink tiene que enfrentar más baches en el camino debido a que entra en el campo de dispositivos médicos que atraen un mayor escrutinio regulatorio.

Los empleados de Neuralink aseguran que Musk insiste en acelerar el proceso regulatorio de los implantes, esperando que la empresa opere tan rápido como Tesla. “Él no puede apreciar que esto no es un auto. Es el cerebro de una persona. Esto no es un juguete”, dijo un ex empleado de Neuralink a Reuters.

La desesperación de Musk por comenzar las pruebas en humanos también llevó a la empresa a ser el blanco de una investigación federal por sus experimentos con animales. El año pasado, los experimentos aumentaron con el fin de recopilar más datos que calmaran las dudas de la FDA, lo que provocó un sufrimiento adicional y la muerte de muchos cerdos, ovejas y monos.

Te puede interesar: ChatGPT llega a las redes sociales: WhatsApp, Twitter y Snapchat quieren su propio chatbot

Dentro de Neuralink también existe un entorno de trabajo muy desorganizado, con constantes cambios en el liderazgo y demasiados empleados jóvenes con poca experiencia en el ámbito regulatorio médico. Esto ha generado una fuerte tensión entre los empleados actuales y anteriores que “a menudo no se ponen de acuerdo sobre quién está realmente a cargo”.

Si bien Musk es el único jefe constante, el empresario ha puesto mayor atención en sus otros negocios incluyendo Twitter, Tesla y SpaceX. Todos estos factores han retrasado el trabajo de Neuralink, que por ahora se encuentra por detrás de su principal rival Synchron, una empresa financiada por Bill Gates y Jeff Bezos, que desde 2021 ya cuenta con la aprobación de la FDA para realizar pruebas en humanos.

A pesar de todo, Elon Musk tiene mucha confianza en que los dispositivos cerebrales de Neuralink son tan seguros que estaría dispuesto a implantarlos en él mismo o en sus propios hijos.

Musk ha prometido que los chips neuronales podrán hacer maravillas, como que los paralíticos caminen o que los ciegos puedan ver. El magnate también ha hecho declaraciones públicas más controversiales, como que los chips de Neuralink eventualmente convertirán a los humanos en cyborgs que puedan defenderse de la Inteligencia Artificial avanzada.

Gracias a todo lo que sale de la boca de Musk, Neuralink ha superado a su competencia en términos de valoración de mercado con más de mil millones de dólares. Pero además de mostrar a un mono jugando con una pantalla, por el momento no existe más que humo y promesas por parte de la empresa que deberá trabajar mucho tiempo para poder resolver los problemas planteados por la agencia.