Todos sabíamos que el matrimonio Trump-Musk terminaría pronto, y así fue.
Hay que recordar que el puesto que ocupaba Elon Musk al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), no puede exceder un período de 130 días dentro de cualquier período de 365 días consecutivos, por lo que esté 30 de mayo el magnate debía abandonarlo.
Sin embargo, más allá de lo que pueda decir el Código de Estados Unidos, Elon Musk y Donald Trump tuvieron diferencias importantes desde el primer momento, aunque el dueño de Tesla fue paciente con su inversión de más de 300 millones de dólares que aportó para la campaña presidencial del candidato del Partido Republicano.
Poco a poco las discrepancias entre Musk y Trump se hicieron evidentes en temas clave. Mientras Trump impulsaba un enfoque de proteccionismo económico con aranceles elevados para países como China y México, Musk respaldaba el libre comercio, señalando que estos aranceles funcionan como “impuestos ocultos” que afectan negativamente a los consumidores y a corporaciones con operaciones globales, como las suyas.
En abril de 2025, Musk manifestó abiertamente su inquietud respecto a las políticas arancelarias de Trump, evidenciando una clara separación respecto a la agenda nacionalista del presidente.
Elon Musk tuvo que cancelar proyectos gigantescos debido a las políticas de Donald Trump, por ejemplo, la Gigafábrica que había anunciado en Monterrey, Nuevo León en México.
No perdamos de vista que la política arancelaria de Donald Trump afectó directamente a las empresas de su mayor donante en campaña, que fue Elon Musk. Y es que, por ejemplo, uno de los mayores proveedores de baterías para los vehículos Tesla es BYD, una empresa de origen chino que ha sufrido las restricciones impuestas por el Presidente de Estados Unidos, y que sin duda afecta directamente el negocio de Musk.
Incluso no hay que ir muy lejos en el tiempo para ver las diferencias entre Trump y Musk. Esta misma semana el hombre más rico del mundo, sí el dueño de X, criticó la ley fiscal de Donald Trump, pues a juzgar del empresario, contradice las acciones hechas en el Departamento de Eficiencia Gubernamental, pues el proyecto de ley es un gasto masivo.
Incluso Elon Musk soltó una frase que contradice por completo el nombre del proyecto de ley al que Donald Trump ha llamado “One Big Beautiful Bill”. El dueño de SpaceX soltó lo siguiente: “Creo que un billete puede ser grande o hermoso, pero no sé si ambas cosas”.
Donald Trump y Elon Musk tuvieron otros episodios de desencuentros, como aquél momento en que el dueño de Tesla y el secretario de Estado, Marco Rubio, en presencia del Presidente de Estados Unidos, discutieron en tono “elevado” sobre los recortes de funcionarios que hizo el magnate.
En aquél momento, Donald Trump respaldó a Marco Rubio diciendo que “está haciendo un gran trabajo”, mientras que sobre los recortes de personal que realizaba Musk en DOGE, Trump pidió ser más cuidadoso: “es hora de que se tome un enfoque más refinado”.
Elon Musk se despidió del gobierno de Donald Trump agradeciendo al Presidente de Estados Unidos, ya veremos si el negocio le salió como lo tenía planeado.