México podría convertirse en un líder en la región para integrarse a la cadena de suministro de semiconductores mediante la atracción de inversión y el desarrollo de talento. Sin embargo, esta ventana no estará abierta para siempre, por lo que los siguientes dos años serán cruciales para el país, afirmó Jene Thomas, director de la Misión de USAID en México.
Dada la integración comercial de México con Estados Unidos, el país se ha convertido en uno de los principales objetivos para la recepción de inversión impulsada por el proceso de nearshoring, para la creación de cadenas de suministro resilientes, que permitan reducir la dependencia de la manufactura asiática.
En conferencia de prensa para la presentación del estudio Mapa de ruta: Oportunidades para el Nearshoring de Semiconductores en México, Thomas afirmó que México es uno de los países más atractivos, dado que es el que más produce ingenieros per cápita, incluso superior a India. Asimismo, reconoció que posee un marco legal sólido e iniciativas del sector privado que abren oportunidades.
Sin embargo, advirtió que este talento debe ser redirigido para generar habilidades en electrónica y semiconductores que requiere la industria.
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Eugenio Marín, director general de la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia (FUMEC), destacó que el mercado de semiconductores es una industria que genera ingresos por 700 millones de dólares, con la oportunidad de duplicarse hacia 2029 hasta los 1.3 billones de dólares.
Según el directivo, la colaboración entre México, Estados Unidos y Canadá tiene la capacidad de generar mejores estrategias respecto a otras regiones en el planeta, y es ahí donde está la gran oportunidad.
En ese sentido, Thomas señaló que México tiene la oportunidad única para incrementar su participación en sectores de alta complejidad, como lo son los semiconductores, por lo que debe asumir su posición de liderazgo en la región.
“Tenemos una ventana de dos años para realmente aprovechar este momento histórico de nearshoring porque hay competidores, México no es el único país en la región buscando oportunidades. Hay que reconocer que también Costa Rica, aunque sea un país pequeño, ya tiene historia de manufactura de semiconductores que está recuperándose, así como también países en Asia como Vietnam”, alertó.
Mapa de ruta identifica oportunidades
El Mapa de ruta presentado por USAID y FUMEC identifica las fortalezas y debilidades de México para integrarse a la cadena de suministro de semiconductores. Ambas organizaciones esperan que el documento pueda servir para tomar decisiones basadas en evidencia y colaborar con socios y aliados para establecer una estrategia compartida que “permita sumar esfuerzos y multiplicar resultados”, afirmó Thomas.
El documento identifica que México ofrece diversas fortalezas como fuerza laboral calificada, infraestructura sólida y liderazgo tecnológico. No obstante, advierte que entre las principales debilidades se encuentran la falta de financiamiento que depende de apoyos estatales y federales, así como barreras a la inversión dada la intermitencia en el suministro de energía y agua, infraestructura inadecuada y problemas de seguridad.
Opinión: ¿Bye nearshoring y semiconductores en México?
Actualmente, se ha identificado que seis estados: Aguascalientes, Baja California, Chihuahua, Jalisco, Querétaro y Tamaulipas ya cuentan con alguna participación relevante en la industria, por lo que serían los más aptos para recibir nuevas inversiones en áreas como materia prima, ensamblaje, pruebas, empaque y diseño de chips.
Otros estados como Durango, Guanajuato, Ciudad de México, Nuevo León, Puebla y Sonora cuentan también con condiciones para participar, pero requieren aumentar sus capacidades específicas para atraer más inversión.
Entre los principales hallazgos del documento se encuentra la actividad comercial dinámica entre industrias maduras mexicanas y estadounidenses que presentan una importante demanda de semiconductores para integrarlos a productos de electrónica o automóviles. Marín señaló que se debe aprovechar esta potencia de usuarios para pasar a la siguiente etapa de manufactura de semiconductores.
Se estima que hasta 2022, México había importado 30.94 mil millones de dólares en valor de semiconductores, casi 10 veces el monto de Canadá y prácticamente la mitad del valor importado por Estados Unidos. Sin embargo, las exportaciones mexicanas de semiconductores sumaron apenas 4.89 mil millones de dólares.
Según Marín, una de las principales oportunidades para México se encuentra en el segmento de ensamble, pruebas y prototipado, conocido como ATP, que representa un valor del 12 por ciento del total de la industria de semiconductores. Asimismo, temas de diseño y servicios específicos en nodos maduros, que puede agregar hasta 32 por ciento del valor de los chips, daría un buen punto de entrada al país, dado que representa un nivel de inversión más asequible, desde los 200 mil dólares.
Derivado del análisis realizado, el documento presenta recomendaciones para acelerar la integración de México en la cadena de valor alrededor de seis áreas: infraestructura, cadena de suministro, fuerza laboral, innovación, emprendimiento y sostenibilidad.