El Economista – Antonio Lorenzo
El Grupo MásMóvil y Vodafone España ganaron la batalla de la portabilidad de las telecomunicaciones durante el pasado mes de abril, en pleno confinamiento, con una posición de liderazgo tanto en banda ancha fija como en telefonía móvil. Con motivo del estado de alarma, el Gobierno suspendió todas las operaciones de portabilidad de numeración fija y móvil que no estuvieran en curso por lo que los operadores tuvieron que paralizar su actividad de captación de clientes.
Ante la presión de determinados jugadores del sector, esa medida excepcional estuvo en vigor apenas dos semanas, por lo que se reanudó la competencia con el inicio de abril. Pese a la situación de especial intensidad en el uso de los servicios de conectividad -debido al teletrabajo, enseñanza virtual y el ocio a través de plataformas online-, los usuarios optaron por la cautela y no se prodigaron en cambios de proveedores de servicios de telecomunicaciones, con los datos comparativos más bajos del año, al margen de marzo.