Lecciones para instalar fibra en Argentina, donde sobra la demanda pero falta previsibilidad

En Argentina existen 9.5 millones de accesos a banda ancha fija. La participación de la fibra óptica ha crecido en el último tiempo, pero al momento representa sólo el 13.7 por ciento del total de conexiones. En este contexto tuvo lugar el panel “Fibra, fibra y fibra” en el evento Internet Virtual Day, donde las empresas se mostraron dispuestas a invertir en la tecnología porque “demanda hay”, pero pidieron reglas que se traduzcan en previsibilidad y normas que favorezcan el despliegue.

Ejecutivos de Silica Networks (Horacio Martínez), Globenet (Gabriel Marteleur), Internet Services (Patricio Seoane) y Meditel (Juan Elorriaga) fueron parte del panel que inició con una pequeña presentación de cada uno mostrando proyectos propios y terminó con fuertes mensajes a las autoridades. “No nos ayuden tanto”, ironizaron los panelistas en el cierre del primer día del evento, que se desarrolló en el marco del Día Internacional de las Telecomunicaciones.

Seoane, que también es vicepresidente de NAP de la Cámara de Argentina de Internet (Cabase), hizo una presentación que sirvió como suerte de guía para quien se proponga lanzar un proyecto de fibra en el país: “No compres sin tener un permiso municipal” e “instalá donde no haya competencia”, porque “ser el segundo o el tercero es difícil”. También resulta clave hacer bien las cuentas de la demanda, evitando la instalación de infraestructura ociosa, pero también tener que agregar a posteriori.

Más allá de lo que hagan las empresas, que también deben enfocarse en aspectos como  mejorar el ingreso promedio por usuario (ARPU, por sus siglas en inglés), la normativa debe acompañar. En eso coincidieron los ejecutivos con Seoane, que en su discurso señaló que todavía es una seria barrera conseguir permisos para la instalación y se quejó de las reglas vigentes: “Hoy no hay previsibilidad de cuándo se recuperarán las inversiones”, disparó. 

La Red Capricornio o el proyecto de llevar fibra a la Antártida de Silica Networks, el cable Malbec de Globenet y los mil kilómetros de fibra por año que despliega Metrotel en ciudades son sólo algunos de los ejemplos que usaron las partes para dejar claro que existe intención de invertir y confianza en que el mercado responderá a los avances, pero las reglas deben acompañar: “Sáquennos los pies de encima, dejennos hacer”, cerró Seoane.