Durante una década, Laboratoria apostó por un modelo que permitió a miles de mujeres latinoamericanas ingresar a la industria tecnológica. Hoy, con la Inteligencia Artificial (IA) transformando el mercado laboral, la organización también tuvo que reinventarse.
Para Gabriela Rocha, cofundadora y CEO de Laboratoria, el reto ya no consiste únicamente en formar programadoras, sino en preparar talento con habilidades humanas, dominio de herramientas digitales y capacidad para adaptarse a un mercado que cambia a gran velocidad.
En entrevista, Rocha explicó que la IA está reduciendo la demanda de algunos perfiles técnicos de nivel inicial, mientras aumenta el valor de competencias como el pensamiento crítico, la resolución de problemas, la comunicación y la gestión.
También advirtió que América Latina enfrenta el desafío de acelerar la capacitación de su fuerza laboral, cerrar las brechas de género y transformar la forma en que las personas aprenden y consiguen empleo.
Movilidad económica de mujeres en tecnología
Laboratoria nació en 2015 con el objetivo de impulsar la movilidad económica de mujeres latinoamericanas mediante el acceso a empleos tecnológicos.
En ese entonces, la industria demandaba talento de manera acelerada y muchas posiciones no exigían un título universitario. “Identificamos una oportunidad única de movilidad social y económica para mujeres que no habían tenido acceso a educación superior de calidad, pero que eran sumamente talentosas y querían salir adelante”, agregó Rocha.

Durante diez años, la organización capacitó a más de 10,000 mujeres en programación, diseño UX y análisis de datos. El resultado, aseguró, fue una tasa de colocación del 73 por ciento, con egresadas que lograron empleos donde sus ingresos aumentaron entre tres y cuatro veces.
Impacto de lA en demanda de perfiles junior
Sin embargo, el mercado laboral ya no es el mismo. “Antes las empresas buscaban principalmente personas que supieran programar. Hoy seguimos necesitando ingenieros de software, pero hemos visto una caída muy fuerte en la demanda de perfiles junior porque muchas tareas ya pueden resolverse con Inteligencia Artificial o herramientas low-code y no-code“, afirmó.
En contraste, las empresas ahora buscan profesionales capaces de integrar conocimientos tecnológicos con habilidades humanas. “Hoy se valoran mucho más las habilidades de gestión, análisis, solución de problemas, pensamiento crítico, comunicación y manejo de personas. Lo importante es saber resolver un problema de principio a fin utilizando los recursos adecuados”, señaló.
Rocha mencionó que la IA no elimina la necesidad de aprender tecnología, sino que cambia la manera de utilizarla: “No te va a reemplazar la Inteligencia Artificial; te va a reemplazar alguien que sepa utilizar la Inteligencia Artificial“.
Nuevo modelo de formación
Ese cambio llevó a Laboratoria a modificar también su modelo de formación. La organización mantiene su misión de impulsar la movilidad económica femenina, pero ahora lo hace preparando a las participantes para un mercado laboral profundamente influenciado por la IA.
Su principal programa, Activa tu Carrera, acompaña a mujeres desempleadas o subempleadas primero para fortalecer su perfil profesional y después para profundizar en habilidades técnicas.
“Primero trabajamos en que aprendan a reconocer y comunicar su propio valor, fortalecer su CV y LinkedIn, dominar entrevistas y construir redes profesionales. Después vienen los fundamentos de Inteligencia Artificial, análisis de datos y otras habilidades tecnológicas”.
Esa primera etapa dura seis semanas; en total, el programa completo se extiende a 12 semanas.
Para Rocha, una de las transformaciones más profundas no está únicamente en las competencias técnicas, sino en la forma en que las personas deberán construir sus carreras: “Antes estudiabas una carrera universitaria y trabajabas durante décadas en esa misma línea. Hoy eso ya no existe. Vamos a tener que aprender durante toda la vida“.
Capacitar a la fuerza laboral al ritmo de la tecnología
La directora ejecutiva de Laboratoria considera que América Latina todavía no avanza al ritmo que exige la transformación tecnológica. “No hemos sido capaces, como sociedad, de preparar a la fuerza laboral con la velocidad y la magnitud necesarias para que más personas accedan a empleos de calidad”.
A ello se suma otro fenómeno: aunque hoy es mucho más sencillo postularse a un empleo gracias a plataformas digitales, conseguir trabajo se ha vuelto más complejo. “Un reclutador publica una vacante y al día siguiente tiene 3,000 solicitudes. Aplicar nunca había sido tan fácil, pero conseguir empleo nunca había sido tan difícil“.
Ante ese escenario, las redes profesionales adquieren un peso cada vez mayor. “Las oportunidades empiezan a moverse por contactos y recomendaciones. Eso genera una enorme desigualdad entre quienes tienen acceso a esas redes y quienes no”.
Por ello, Laboratoria incorporó como parte esencial de su estrategia el fortalecimiento del networking de sus participantes. “Necesitamos crear conexiones entre personas para que las oportunidades realmente sean accesibles“.
La ejecutiva considera que otro de los grandes desafíos consiste en reducir la brecha entre la velocidad con la que evolucionan las empresas y la capacidad de las instituciones educativas para actualizar sus programas. “El mercado laboral cambia mucho más rápido que las universidades. Esa desconexión hace que muchas personas estudien contenidos que ya no responden a las necesidades reales de las empresas”.
El reto es permanecer y crecer
En materia de género, Rocha sostiene que el problema ya no radica únicamente en que más mujeres estudien carreras STEM. “Hoy hay un crecimiento muy importante de mujeres en estas disciplinas. El reto es que tengan acceso a las mismas oportunidades, permanezcan en esos empleos y puedan desarrollarse profesionalmente“.
Para lograrlo, plantea que tanto gobiernos como empresas deben avanzar en políticas que eliminen barreras estructurales. “Las políticas de igualdad salarial son fundamentales para que las mujeres no sólo entren al mercado laboral, sino que quieran quedarse y crecer dentro de él”.
Rocha aclara que muchas de las barreras actuales no responden necesariamente a una discriminación deliberada. “Es un problema mucho más inconsciente y sistémico. Lo positivo es que cada vez vemos más empresas buscando activamente cómo atraer y desarrollar talento femenino”.
Empresas formadoras y un boom de upskilling
Hacia los próximos años, Rocha anticipa un mercado laboral donde las organizaciones asumirán un papel más activo en la formación de talento y donde la experiencia práctica tendrá un peso creciente frente a los títulos académicos. “Las empresas dejarán de ser únicamente empleadoras para convertirse también en formadoras de talento”.
Asimismo, prevé un crecimiento acelerado de programas de actualización profesional: “Va a haber un boom muy importante de upskilling. Vamos a tener que cambiar la manera en que formamos a las personas para los empleos del futuro“.
Laboratoria elimina la barrera económica
Como parte de esa apuesta por democratizar el acceso a oportunidades, Laboratoria anunció el 31 de julio de 2026 que “Activa tu Carrera” pasa a costo cero, mediante becas del 100% con cupos limitados, para mujeres mayores de 18 años en América Latina.
El programa, 100% remoto y con sesiones en vivo, mantiene la estructura de dos etapas: las primeras seis semanas se enfocan en definir el objetivo profesional, fortalecer el CV y el perfil de LinkedIn, y practicar entrevistas reales; las siguientes seis semanas están dedicadas a desarrollar habilidades prácticas de Inteligencia Artificial y automatización, y a construir un proyecto que resuelva un reto real de la industria. El acompañamiento se mantiene activo hasta que cada participante consigue la oportunidad laboral que busca.

Gabriela Rocha explicó que la decisión responde a una escucha directa de la comunidad: identificaron que el costo seguía siendo un obstáculo o generaba incertidumbre entre las postulantes, así que decidieron convertir el programa en una vía “verdaderamente inclusiva” para el desarrollo profesional.
El 99% de las participantes que finalizan el proceso logra confiar en el valor real de sus habilidades, el 80% reporta mayor claridad sobre su futuro laboral y la satisfacción promedio es de 9.7/10. A esto se suma una red de más de 1,500 empresas asociadas que confían en el talento formado por Laboratoria. Las postulaciones para la próxima cohorte están abiertas desde el 30 de julio a través del sitio web oficial de la organización.
México y la brecha de talento
En el caso de México, considera que el país mantiene un enorme potencial para consolidarse como un hub tecnológico, pero todavía enfrenta una importante brecha de talento y altos niveles de informalidad laboral.
“Tenemos mucho por hacer. Lograr que más jóvenes accedan a empleos formales será uno de los grandes retos, pero soy optimista porque la conversación ya está avanzando en la dirección correcta”.
Para la CEO de Laboratoria, el desafío es construir una fuerza laboral capaz de adaptarse continuamente a un entorno donde la Inteligencia Artificial redefine las habilidades que demanda el mercado.