La fibra óptica es columna vertebral de la Industria 4.0

Cindy Rayo, de la Asiet, afirmó que las redes de telecomunicaciones tienen un impacto directo en el crecimiento económico.

Las redes de telecomunicaciones, y en especial la fibra óptica, son la columna vertebral de la Industria 4.0, porque son el soporte de las nuevas tecnologías como 5G, Inteligencia Artificial, robótica o la computación en la Nube, cuya adopción en las industrias permite automatizar operaciones y mejorar la productividad.

Cindy Rayo, directora para México, Centroamérica y el Caribe de la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (Asiet), y Gisela San Juan Rivera, directora de Transformación Digital de la Universidad Metropolitana de Monterrey, coincidieron en que la fibra es la estructura que impulsa la Industria 4.0.

“Hay que partir del hecho de que las redes de telecomunicaciones son la columna vertebral de la industria 4.0, ya que son un medio físico para poder conectar y desarrollar nuevas tecnologías que son aplicadas al desarrollo de esta industria y que puedan procesar datos en tiempo real”, afirmó Cindy Rayo en el marco de la Cumbre para la Industria Totalmente Óptica (2023).

En ese sentido, el desarrollo industrial en México depende en buena medida de que exista la infraestructura y capacidad tecnológica y humana suficiente para impulsar la transformación digital de los diferentes sectores productivos, precisó San Juan.

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La directora General de Política de Telecomunicaciones y de Radiodifusión de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, María Catalina Ovando, reconoció que las redes de telecomunicaciones tienen un peso importante en el crecimiento del PIB en México.

Tan sólo cerrar la brecha de digitalización en América Latina generaría un impacto en la productividad equivalente a un crecimiento de más de 3 por ciento anual, lo que supondría 700 mil millones de dólares y 400 mil empleos anuales, afirmó Rayo citando cifras de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos.

“Queda claro con estas cifras que hay una demanda creciente en estas redes de alta capacidad que tienen un impacto directo en el crecimiento económico. Sin embargo, se requiere de un adecuado mantenimiento e inversión en la extensión de este tipo de redes de telecomunicaciones”, agregó.

Al tratarse de “un insumo esencial para la transformación digital, estos beneficios económicos y el crecimiento no podrían materializarse si no hay políticas adecuadas en torno al desarrollo o en este sentido”, advirtió la directora General de la Asiet.

En opinión de Eduardo Ruiz Vega, abogado general de Totalplay, el país todavía se encuentra “lejos de poder hablar de una industria de ese nivel. Creo que es muy importante entender que los obstáculos más que legislativos son prácticos”. El experto se refirió a los requisitos que se imponen a la instalación de infraestructura a nivel local, los cuales carecen de bases legales pero generan costos adicionales para la industria y los propios usuarios.

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Cindy Rayo enfatizó que el desafío principal para promover el despliegue de fibra y de las redes de infraestructura es garantizar que exista la capacidad actual y futura para desarrollar nuevos modelos de negocio de Industria 4.0.

Lo anterior quiere decir que es necesario asegurar la sostenibilidad financiera para que los operadores de redes de telecomunicaciones “puedan tener la capacidad inversora en estas nuevas tecnologías y poder planear a largo plazo estas inversiones, porque son inversiones que requieren de mucho dinero, que son proyectadas a largo plazo, que requieren también de ser rentables”.

La ejecutiva de la Asiet destacó que este sector invierte mucho más que otras industrias. Sus inversiones representan en promedio 23.4 por ciento de las ventas brutas, destinadas a mantener y seguir modernizando sus redes para responder al creciente tráfico de datos.

Pero al mismo tiempo el sector se enfrenta a una constante presión, ya que alrededor del 8.7 por ciento de sus ingresos brutos los destina al pago de impuestos y contribuciones. Esto, además en un contexto de ingresos a la baja, hace muy complejo que se pueda implementar toda la infraestructura que soportará a la Industria 4.0.