Las mujeres siguen siendo una minoría en los puestos de liderazgo del sector tecnológico, aunque han mostrado ser capaces de asumir esos cargos. A lo largo de sus carreras, ellas se enfrentan a una serie de estereotipos de género que cuestionan su potencial y muchas veces no tienen un modelo a seguir, dijo la Directora General de DigitalEurope, Cecilia Bonefeld-Dahl, durante un encuentro virtual.
“En el sector tecnológico, el problema de la desigualdad de género está profundamente arraigado”, señaló. Las mujeres ocupan menos de dos de cada 10 puestos como especialistas TIC en la región europea y se enfrentan a obstáculos desde la infancia para desempeñarse en carreras relacionadas, pues existen ideas preestablecidas sobre los roles de género, que las alejan de profundizar en conocimientos más técnicos.
Bonefeld-Dahl destacó que “la desigualdad en cualquier industria es mala para los negocios; se desperdiciará mucho talento”. En el área de ciberseguridad, ejemplificó, se ha identificado que ellas podrían contribuir para reforzar los sistemas de comunicación. Y además la inclusión abonaría a tener una visión más diversa de los consumidores de diferentes productos y servicios.
El código informático “a menudo se escribe y los productos son concebidos por equipos con desequilibrio de género”, con predominio masculino en la programación. “Lograr una representación más igualitaria en el sector tecnológico y en la comunidad empresarial en general no debe verse como una carga sino como una oportunidad”, afirmó.
Falta de inclusión = pérdida de talentos
Durante el evento sobre liderazgo de las mujeres en la tecnología, la Comisaria de Innovación, Investigación, Cultura, Educación y Juventud de la Comisión Europea, Mariya Gabriel, dijo que “la tecnología europea necesita beneficiarse de las habilidades y competencias de las mujeres”, pues, mientras perdure la desigualdad de género, se pierden talentos y diversidad en el sector tecnológico.
“No hablemos de grandes estrategias o declaraciones, descubramos las formas concretas de ayudar a las mujeres“, sentenció. En marzo de este año, la Comisión Europea suscribió una Estrategia de igualdad de género que busca acabar con las brechas salariales; lograr un equilibrio en la toma de decisiones y la participación política; al igual que incluir a las mujeres en la transformación digital de la región.
Mariya Gabriel observó que, a pesar de los avances en la igualdad, “el crecimiento de las mujeres en carreras tecnológicas se está frenando”: a veces por la renuencia de las compañías para contratar expertas, y en gran parte por los prejuicios que desvían a las interesadas de prepararse en el sector digital.
“Las empresas dirigidas por mujeres están en mejores posiciones para comprender a clientes femeninas, que influyen en un 85 por ciento de las decisiones de consumo a nivel mundial”, advirtió.