Intel logró que sus operaciones en México ahora sean Agua Neta Positiva, lo que significa que regresa más agua dulce al ambiente de la que consume, lo que es importante para asegurar la disponibilidad de este recurso en el futuro, así como para generar un impacto positivo en las comunidades donde opera.
Un proyecto impulsado por Intel México, en colaboración con Kilimo y Nuup, organizaciones que brindaron asesoría tecnológica y agronómica, logró ahorrar aproximadamente 274 mil 834 metros cúbicos de agua, lo equivalente a 73 millones de galones de agua, entre noviembre de 2022 y septiembre de 2023, con lo que ahora las operaciones de la compañía en el país regresan más agua dulce al ambiente que la que consume.
Kilimo y Nuup, como socios del proyecto, brindaron asesoría tecnológica y agronómica, así como servicios técnicos de micro riego y uso eficiente del agua a seis agricultores de la Cuenca de Lerma, abarcando alrededor de 110 hectáreas de cultivo. El proyecto se enfocó en esta región, ya que es la principal fuente de agua para la zona metropolitana de Guadalajara, donde se encuentra el Centro de Diseño de Intel (GDC).
Con esta iniciativa, México se convirtió en el segundo país de América Latina y el cuarto a nivel mundial, donde Intel alcanza el nivel de Agua Neta Positiva. Los otros países donde la compañía alcanzó el mismo objetivo son los Estados Unidos, Costa Rica y la India.
Ana Paula Gamboa, Industry Technology Specialist para Intel, explicó que la iniciativa forma parte de la estrategia global RISE (Responsables, Inclusivos, Sostenibles y Habilitadores), enfocados en mejorar el impacto de las operaciones de la compañía en consumo de agua, de energía, desecho de residuos y la reducción de efectos de gases de efecto invernadero.
Destacó también la importancia de este tipo de iniciativas en países como México, para enfrentar la situación de gran estrés hídrico a la que se enfrenta el país. La estrategia hídrica de la compañía tiene tres áreas de enfoque: reducir el agua utilizada en sus operaciones, reutilizar el agua dentro de sus operaciones a través de inversiones en instalaciones de tratamiento de agua y financiando proyectos que restauran el agua en las cuencas.
A nivel global, Intel ahorró aproximadamente 10.2 mil millones de galones de agua en 2023 y restauró 3.1 mil millones de galones mediante proyectos que benefician las cuencas y comunidades locales. El objetivo de la compañía es incrementar el ahorro de agua hasta los 13 mil 500 millones de galones, señaló Gamboa.
Paola Flores, gerente de Adaptación Climática para Kilimo en México, alertó que al menos el 83 por ciento del territorio mexicano sufre de sequías, por lo que se requiere de un mayor compromiso de las empresas, así como incentivar la colaboración para reducir el consumo de agua de las cuencas, que son importantes para labores de agricultura.
En ese sentido, la directiva destacó el papel de Intel en el proyecto al aportar financiamiento para los productores, a quienes se les apoya para la adopción de nuevos métodos de riego, adopción de tecnología para reducir el consumo de agua o adoptar otros modelos como agricultura regenerativa. Destacó que el proyecto en Lerma logró ahorrar el equivalente a dotar de agua a 2 mil personas por año y continuará hasta el 2025.
Al respecto, Esther Camacho, directora del Programa Regenera Bajío en Nuup, alertó que la agricultura en México consume cerca del 76 por ciento del total de agua, por lo que es importante avanzar en su tecnificación. Por ejemplo, al reemplazar la técnica conocida como riego por surco que desperdicia cerca del 60 por ciento del agua utilizada, se pueden generar eficiencias de hasta un 30 por ciento.
Sin embargo, Flores reconoció también los retos a la que se enfrenta el sector agropecuario para su tecnificación y modernización. Entre estos se encuentran el alto costo de la tecnología que puede elevarse hasta los 5 mil dólares por hectárea, bajo retorno a la inversión en cultivos de bajo valor, la ausencia de reservorios de agua de los agricultores, y el proceso de aprendizaje.
Además, las directivas reconocieron que también existe un importante reto en el cambio de cultura entre los productores, como negarse a cambiar las técnicas que han aprendido por generaciones, o simplemente falta de interés.
También hicieron un llamado a la colaboración entre todos los participantes, desde agricultores, gobierno y otras empresas. Aunque los grandes corporativos han comenzado a interesarse por impulsar iniciativas de sustentabilidad como parte de sus objetivos ESG (Ambiente, Social y Gobernanza), señalaron que las pequeñas empresas también pueden participar.
Camacho de Nuup destacó también la importancia de generar métricas y estadísticas homologadas que permitan hacer un mejor seguimiento de los objetivos y los retos en el sector agro.
Las organizaciones esperan también que en el futuro estos datos ayuden a alimentar soluciones basadas en Inteligencia Artificial (IA) para entender el impacto del cambio climático, e incluso poder prevenir inundaciones o sequías.